Un proyecto de ley en Costa Rica busca regular la recolección y disposición final de los productos farmacéuticos y cosméticos post consumo, con el fin de mitigar su impacto en la salud pública y el medio ambiente. La iniciativa, presentada ante la Asamblea Legislativa por la diputada Kattia Cambronero Aguiluz, cuenta con el respaldo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Cámara de Gestores de Residuos (CAMGESA), la Red Guías de la UCR y el Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica (COLFAR).
Una problemática urgente
Cada año, centros de salud en Costa Rica dispensan millones de unidades de medicamentos, generando residuos que en su mayoría terminan en rellenos sanitarios o cuerpos de agua sin un adecuado tratamiento. Según un estudio de 2022, Costa Rica ocupa el noveno lugar mundial en concentración de principios activos farmacéuticos en el agua, con sustancias detectadas en los ríos Torres y Virilla, así como en los efluentes del Hospital México y la Planta de Tratamiento Los Tajos. La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha reportado un aumento del 900% en la cantidad de medicinas dispensadas en los últimos años.
El proyecto de Ley para la Gestión Posconsumo de Residuos Farmacéuticos y Cosméticos (No. 24819) propone:
- Clasificación de residuos farmacéuticos como peligrosos, incluyendo medicamentos vencidos y cosméticos caducados.
- Responsabilidad Extendida del Productor (REP), obligando a fabricantes, distribuidores , expendedores a recolectar y gestionar estos residuos.
- Sistema de recolección obligatorio, con puntos de acopio en farmacias, clínicas y hospitales.
- Control de contaminación del agua, mediante acciones del Ministerio de Salud para prevenir la contaminación por principios activos farmacéuticos.
Adrián Castro, vicepresidente de CAMGESA, destacó la relevancia del proyecto y la necesidad de una gestión sostenible para estos desechos.
Los residuos farmacéuticos pueden ser altamente tóxicos y persistentes en el ambiente, afectando los ecosistemas y favoreciendo la resistencia bacteriana. Además, los medicamentos desechados de forma inadecuada pueden ser recuperados y vendidos ilegalmente, poniendo en riesgo la salud pública. Los empaques de estos productos, hechos de PVC, aluminio y vidrio, tardan siglos en degradarse y pueden generar gases tóxicos si se incineran.
Conclusión
Este proyecto de ley representa un paso esencial para la gestión responsable de residuos farmacéuticos y cosméticos en Costa Rica. Su implementación reduciría los riesgos ambientales , sanitarios, promoviendo la sostenibilidad y la seguridad pública. Con el apoyo de distintos sectores , la ciudadanía, esta iniciativa podría marcar un cambio significativo en la protección del medio ambiente y la salud en el país.









