VANCOUVER, Canadá (AP) — Los históricos vínculos económicos entre Canadá y Estados Unidos, que durante décadas fueron considerados una ventaja estratégica, ahora representan un desafío que debe ser corregido. Así lo afirmó el primer ministro canadiense, Mark Carney, en un mensaje difundido este domingo.
En un video de aproximadamente 10 minutos, Carney expuso la necesidad de redefinir la estrategia económica del país, apostando por la diversificación comercial y la atracción de nuevas inversiones internacionales. Según explicó, el contexto global ha cambiado significativamente, obligando a Canadá a adaptarse a un entorno más incierto.
“El mundo es más peligroso y está más dividido”, expresó el mandatario, señalando además que el enfoque comer
cial de Estados Unidos ha sufrido transformaciones profundas en los últimos años. En particular, destacó el aumento de aranceles impulsado por el presidente Donald Trump, los cuales han alcanzado niveles no vistos desde la Gran Depresión.
Estas medidas, según Carney, han tenido un impacto directo en sectores clave de la economía canadiense, como la industria automotriz y la producción de acero. Asimismo, advirtió que la incertidumbre generada ha llevado a muchas empresas a posponer decisiones de inversión.
“Muchas de nuestras antiguas fortalezas, basadas en nuestros estrechos lazos con Estados Unidos, se han convertido en debilidades”, afirmó el primer ministro, subrayando la urgencia de implementar cambios estructurales.
El gobierno canadiense busca ahora ampliar sus relaciones comerciales con otros mercados y reducir la dependencia de su principal socio económico. Este giro estratégico pretende fortalecer la resiliencia del país frente a un escenario internacional cada vez más complejo.







