George Rodríguez/Foto-Medios
Nicaragua debe constituirse en un país en el cual rijan la prosperidad y la paz social, planteó el secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro-Derechos Humanos (Anpdh), el abogado Álvaro Leiva, en un saludo, a sus compatriotas, por el inicio de 2021.
La protección de los derechos humanos tiene que ser una prioridad, planteó el defensor de las garantías fundamentales, en el mensaje difundido por la Anpdh, en redes sociales.
Leiva exhortó, además, a los nicaragüenses, a comprometerse con ese esfuerzo, tanto quienes se encuentran en Nicaragua como aquellos que, a causa de la violenta crisis sociopolítica que golpea, desde 2018, al país centroamericano, se vieron obligados a exiliarse.
“Es mi sincero deseo que Nicaragua llegue a ser una Nación próspera para todos sus hijos, con una Paz Social permanente y duradera”, aseguró el activista, en la transmisión llevada a cabo en la sede de la Anpdh en San José, la capital de Costa Rica, donde la organización labora, desde 2018, exiliada.
“Nuestro norte no puede ser otro que el de tutelar los derechos humanos de todos los nicaragüenses, sin excepción”, subrayó Leiva.
“Dentro de ese espíritu de inclusión, deseo a todos mis hermanos nicaragüenses que el próximo año 2021 esté siempre lleno de motivación”, y que, en tal contexto, “permanezcan dispuestos a seguir apoyando este apostolado de servicio social y voluntario”, indicó, a continuación.

Se trata de una necesaria actitud de compromiso, con la cual apoyar la defensa de las garantías fundamentales, expresó el activista, en alusión a la sistemática violación a esos derechos, por parte del régimen encabezado por el presidente Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.
“La coyuntura que vive nuestra sociedad, exige serios compromisos, por parte de cada uno de nosotros, para seguir reforzando nuestra misión, visión y objetivos en pro de la defensa permanente de los derechos humanos de todos los nicaragüenses, sin excepción”, subrayó Leiva.
En ese sentido, calificó de difícil la presente y prolongada coyuntura nacional, aunque se declaró esperanzado en cuanto a lo que describió como la liberación del país.
“Dentro y fuera de Nicaragua, los nicaragüenses estamos viviendo circunstancias muy difíciles, pero, quienes somos creyentes, encontramos, en la celebración del nacimiento de Jesús, la renovación de nuestra fe, y, en el Evangelio liberador de Cristo, la esperanza y la fuerza para poder alcanzar una Nicaragua libre, democrática y respetuosa de los derechos humanos de todos los nicaragüenses”, aseguró el activista, asilado, desde 2018, en Costa Rica.
Precisamente, a raíz del trabajo que realiza, en apoyo de los nicaragüenses exiliados en este país, la Anpdh recibió, el fin de semana, un reconocimiento.
La distinción le fue conferida por la Unidad de Exiliados Nicaragüenses (Uen), durante una actividad conmemorativa del primer aniversario de esta organización.
La Uen “otorga el reconocimiento”, a la asociación, “por su inclaudicable apoyo al exiliado nicaragüense en su lucha por alcanzar la libertad, la justicia y la democracia”, india el texto del diploma entregado, a una representación de la Anpdh, durante el acto llevado a cabo, el 27 de diciembre, en el centro de San José, la capital costarricense.
Al referirse a la distinción, en diálogo con Informativo JBS, Leiva se declaró “agradecido y honrado por este gesto, de la comunidad nicaragüense exiliada en Costa Rica, en reconocimiento a la labor de la Anpdh, desde 2018, hasta hoy”.
También exhortó, a sus compatriotas exiliados, a “seguir trabajando en forjar la unidad”.
“Sin unidad en la acción, será sumamente difícil alcanzar metas en beneficio de la comunidad exiliada o incidir en el futuro próximo que todos soñamos: una Nicaragua libre, democrática, con respeto a la institucionalidad, a la separación de poderes y, sobre todo, a los derechos humanos de toda la ciudadanía, sin ningún tipo de distingo o discriminación”, reflexionó.
La Anpdh estima que, como resultado de la crisis sociopolítica que golpea, desde 2018, a Nicaragua, más de 100 mil nacionales de ese país han optado por desplazarse, en procura de protección, a la limítrofe Costa Rica.
Nicaragua es escenario, desde el 18 de abril de ese año, de la dramática situación en cuyo marco sectores de la sociedad civil, y ciudadanos a nivel individual -aunque masivamente-, exigen la renuncia de Ortega y de Murillo, demanda que ha recibido, desde entonces, constante represión policial y paramilitar -ahora, más selectiva que masiva-.
Según los más actualizados datos de la Anpdh, la violencia antiopositora ha cobrado por lo menos 728 vidas, generado unos 842 desaparecidos, 514 presos políticos, y 5,109 heridos.
La crítica situación se ha agravado, desde marzo de este año, a causa de la emergencia sanitaria causada por la pandemia mundial del nuevo coronavirus, ante la cual el gobierno orteguista ha sido básicamente omiso en cuanto a implementar medidas para tratar de evitar la el contagio masivo -precauciones que son, en términos generales, adoptadas por las personas, a nivel individual-.







