China presenta cuatro prioridades

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NUEVA YORK, 28 de septiembre de 2026.— El vicepresidente de la República Popular China, Han Zheng, utilizó el debate general de la 81.ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas para presentar la visión de Beijing sobre algunos de los principales desafíos que enfrenta actualmente el sistema internacional.

El discurso fue pronunciado el sábado 26 de septiembre de 2026, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, dentro de la denominada Semana de Alto Nivel de la Asamblea General. El debate general se desarrolla principalmente en el Salón de la Asamblea General, escenario en el que jefes de Estado, jefes de Gobierno , otros representantes de alto nivel presentan las posiciones y prioridades de sus respectivos países.

La 81.ª Asamblea General tiene como tema “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: una ONU que cumple para todos”, una agenda que coloca en el centro asuntos como los conflictos internacionales, el desarrollo sostenible, la transformación tecnológica y el futuro del multilateralismo.

¿Quién es Han Zheng?

Han Zheng no es un funcionario de rango secundario dentro del Gobierno chino. Actualmente ocupa la vicepresidencia de la República Popular China, cargo para el que fue elegido en marzo de 2023. Según la información oficial del Gobierno chino, nació en abril de 1954 y cursó estudios de relaciones internacionales, economía mundial y economía en la Universidad Normal del Este de China.

Antes de llegar a la vicepresidencia, desarrolló buena parte de su carrera política en Shanghái. Fue alcalde de esa ciudad entre 2003 y 2012 y posteriormente secretario del Partido Comunista de China en Shanghái. También ocupó el cargo de vice primer ministro entre 2018 y 2023. Su trayectoria lo llevó a formar parte de los principales niveles de decisión política del país.

Su presencia en Nueva York adquiere especial relevancia porque el presidente Xi Jinping no fue quien pronunció el discurso de China en esta ocasión. Han actuó como representante de alto nivel de Beijing ante el principal foro político de las Naciones Unidas.

Un discurso en medio de tensiones internacionales

Han comenzó su intervención describiendo un escenario internacional marcado, según su lectura, por conflictos prolongados, diferencias geopolíticas, desigualdades en materia de desarrollo y nuevos desafíos globales.

A partir de ese diagnóstico presentó cuatro líneas de acción que, de acuerdo con la posición expresada por China, deberían orientar la respuesta internacional.

La primera está relacionada con la paz y la seguridad internacional. Han defendió el papel central de Naciones Unidas , del derecho internacional y cuestionó las acciones militares unilaterales que, según sostuvo, no cuentan con autorización del Consejo de Seguridad.

En este punto abordó directamente algunos de los principales conflictos y crisis internacionales. Sobre Medio Oriente, defendió el respeto a la soberanía , seguridad de los países de la región , pidió avanzar hacia una solución de dos Estados para israelíes y palestinos.

También se refirió a Ucrania y reiteró la posición china de buscar una salida política al conflicto.

Pero uno de los pasajes más directamente relacionados con Washington fue su llamado a que el “país correspondiente” abandone las amenazas de fuerza contra Cuba y levante el bloqueo y las sanciones contra la isla. Reuters identificó esta parte del discurso como uno de los elementos mediante los cuales Beijing marcó diferencias con la política estadounidense.

Desarrollo y comercio internacional

El segundo eje planteado por Han fue el desarrollo económico.

El vicepresidente chino defendió que la reducción de la pobreza, la seguridad alimentaria, la transición energética y el financiamiento para los países en desarrollo permanezcan entre las prioridades de la agenda internacional.

También colocó la inteligencia artificial dentro de esta discusión.

China sostuvo que la IA debe desarrollarse con un enfoque centrado en las personas, que la comunidad internacional debería trabajar para reducir la brecha digital y conseguir que los beneficios de las nuevas tecnologías alcancen a un mayor número de países.

El discurso también incluyó una defensa del comercio internacional abierto.

Han cuestionó las políticas proteccionistas, las barreras comerciales y la ruptura de las cadenas internacionales de suministro. En su lugar, defendió el sistema comercial multilateral centrado en la Organización Mundial del Comercio.

Civilizaciones, diálogo y diferencias

El tercer planteamiento estuvo relacionado con las relaciones entre culturas y sistemas políticos.

Han defendió el diálogo entre civilizaciones y pidió evitar prejuicios ideológicos en las relaciones internacionales. También sostuvo que los países deben respetar los caminos de desarrollo escogidos por sus propios pueblos.

Esta parte del discurso conecta con una de las líneas diplomáticas que Beijing ha impulsado en los últimos años: presentar las diferencias políticas y económicas entre Estados como una realidad que no debería impedir la cooperación internacional.

China reivindica el multilateralismo

El cuarto eje fue el multilateralismo.

Han defendió una mayor participación de los países del llamado Sur Global en las instituciones internacionales y sostuvo que los asuntos mundiales deben gestionarse mediante consultas entre los Estados.

También respaldó la reforma de Naciones Unidas y mencionó la denominada Iniciativa ONU 80, planteando que la organización debe mejorar su funcionamiento y responder a desafíos como el cambio climático, la seguridad sanitaria, el ciberespacio, el espacio exterior y las regiones polares.

Otro momento importante fue su referencia al secretario general de la ONU, António Guterres, cuyo mandato concluirá próximamente. Han expresó el reconocimiento de China hacia Guterres y señaló que Beijing apoya la elección de un nuevo secretario general que respete la Carta de Naciones Unidas , defienda los principios de integridad y equidad.

El recuerdo de 1971

Hacia el final de su intervención, Han llevó el discurso a uno de los asuntos históricos más importantes para la diplomacia china: la representación de China ante Naciones Unidas.

Recordó la Resolución 2758, adoptada por la Asamblea General el 25 de octubre de 1971, mediante la cual se restauraron los derechos de la República Popular China en Naciones Unidas y se reconocieron sus representantes como los representantes de China ante la organización.

Han presentó los últimos 55 años de participación china en Naciones Unidas como parte de una trayectoria que, desde la perspectiva de Beijing, ha estado vinculada con la paz, el desarrollo y la defensa de los países en desarrollo.

En ese contexto destacó la participación china en las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, la cooperación económica, la Iniciativa de la Franja y la Ruta y otros programas de cooperación con países del Sur Global.

Un mensaje dirigido también al Sur Global

El discurso no se limitó a conflictos militares.

Buena parte de la intervención estuvo dedicada a una cuestión estratégica para China: su relación con los países en desarrollo.

Han presentó a China como un país que busca ampliar la cooperación con África, Asia, América Latina y otras regiones del Sur Global, y defendió una estructura internacional en la que estos países tengan una mayor participación en la toma de decisiones.

China también anunció que en octubre acogerá en la Nueva Área de Xiong’an un Foro de Gobernanza Global, al que invitó a representantes internacionales.

El mensaje de Beijing ante la Asamblea General, por tanto, combinó asuntos de seguridad internacional con comercio, desarrollo, inteligencia artificial, reforma de Naciones Unidas y cooperación con países en desarrollo.

El escenario de fondo

El discurso de Han Zheng se produjo además en una semana particularmente cargada para la diplomacia internacional. La Asamblea General reunió en Nueva York a dirigentes y representantes de alto nivel para discutir conflictos, desarrollo, cambio climático y transformación tecnológica.

La intervención china ocurrió pocos días después del discurso del presidente estadounidense Donald Trump ante la Asamblea General y en un momento en que Washington y Beijing mantienen importantes diferencias sobre comercio, tecnología, seguridad internacional y otros asuntos. Reuters señaló que el mensaje de Han incluyó críticas indirectas a posiciones estadounidenses, especialmente en relación con Irán, Cuba y el papel de las grandes potencias.

El discurso deja así una fotografía de las prioridades que China quiso colocar sobre la mesa en Naciones Unidas: defensa del multilateralismo, mayor protagonismo del Sur Global, oposición a determinadas acciones militares unilaterales, cooperación económica, regulación internacional de nuevas tecnologías y una reforma del sistema internacional que, desde la perspectiva de Beijing, otorgue mayor representación a los países en desarrollo.

La intervención no fue solamente una exposición sobre los conflictos actuales. También funcionó como una presentación de la manera en que China pretende posicionarse dentro del debate sobre el futuro del orden internacional.

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