San José, 20 de septiembre de 2026. — La relación diplomática entre Costa Rica y Cuba entró en una nueva fase de tensión después de que el Gobierno costarricense confirmara públicamente que considera rotos los vínculos diplomáticos con La Habana, mientras las autoridades cubanas sostienen que nunca fueron notificadas formalmente de una ruptura.
La diferencia entre ambas posiciones se centra, principalmente, en el alcance jurídico y diplomático de las medidas anunciadas por Costa Rica en marzo.
El 18 de marzo, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica informó oficialmente sobre el cierre de su Embajada en La Habana y solicitó al Gobierno cubano retirar al personal diplomático acreditado en San José. El comunicado costarricense señaló que el personal consular y administrativo cubano podía permanecer en el país para atender a ciudadanos cubanos, mientras Costa Rica indicó que procuraría prestar servicios consulares a sus ciudadanos en Cuba desde Panamá. (Ministerio de Relaciones Exteriores)
La Cancillería costarricense justificó entonces la decisión por lo que calificó como un agravamiento de las restricciones a las libertades fundamentales en Cuba, además de un deterioro de las condiciones de vida de la población. El Gobierno mencionó específicamente restricciones a la libertad de expresión, asociación y manifestación pacífica, así como dificultades relacionadas con alimentos, medicamentos y servicios básicos. (Ministerio de Relaciones Exteriores)
La posición de Costa Rica
Seis meses después, el canciller Manuel Tovar afirmó que las relaciones diplomáticas con Cuba están rotas y que la decisión adoptada en marzo no se limitó al cierre de la embajada y al retiro del personal diplomático.
La confirmación se produjo después de una entrevista concedida al Miami Herald durante una visita de Tovar a Estados Unidos, donde se reunió con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. El canciller costarricense negó que la decisión hubiera sido consecuencia de presión estadounidense. (Miami Herald)
La posición costarricense fue reafirmada el 19 de septiembre mediante declaraciones públicas de Tovar. EFE reportó que el canciller volvió a señalar que Costa Rica mantiene una ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba. (EFE Noticias)
La decisión tiene además un antecedente histórico: Costa Rica había roto relaciones diplomáticas con Cuba en 1961. Ambos países las restablecieron oficialmente el 18 de marzo de 2009 durante la administración de Óscar Arias. (Ministerio de Relaciones Exteriores)
La respuesta de Cuba
La interpretación de La Habana es diferente.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba informó el 18 de septiembre que conoció por los medios de comunicación las declaraciones de Tovar sobre una ruptura diplomática. Según el MINREX, el Gobierno cubano no había recibido una notificación formal de Costa Rica anunciando esa ruptura. (EBS PublicNow)
La Cancillería cubana recuerda que el 17 de marzo recibió una nota diplomática mediante la cual Costa Rica comunicó el cierre de su embajada y solicitó retirar al personal diplomático cubano de San José, dejando únicamente personal consular y administrativo.
Sin embargo, según La Habana, el entonces canciller costarricense Arnoldo André Tinoco les comunicó que esas medidas no significaban una ruptura de las relaciones diplomáticas. El Gobierno cubano también señala que el comunicado oficial costarricense del 18 de marzo no utilizó la expresión «ruptura de relaciones diplomáticas». (EBS PublicNow)
Esta interpretación también fue recogida por EFE y otros medios internacionales. EFE informó que Costa Rica no había presentado públicamente las medidas de marzo como una ruptura total hasta las declaraciones realizadas por el actual canciller en septiembre. (EFE Noticias)
Un desacuerdo sobre el momento de la ruptura
De esta manera, existen dos interpretaciones oficiales sobre un mismo proceso.
Costa Rica sostiene que la ruptura se produjo en marzo, cuando decidió cerrar su embajada, retirar o solicitar el retiro del personal diplomático y modificar su representación ante Cuba.
Cuba sostiene que esas medidas no equivalían a una ruptura formal, porque, según su versión, el propio Gobierno costarricense comunicó en marzo que las relaciones no estaban siendo terminadas y que se mantendría la atención consular.
El Gobierno cubano también cuestiona que la confirmación de la ruptura haya sido comunicada públicamente por el canciller Tovar durante una entrevista con un medio estadounidense antes de recibir, según La Habana, una comunicación diplomática formal sobre el cambio de posición. (EBS PublicNow)
El factor Estados Unidos
Otro punto de diferencia está relacionado con Estados Unidos.
En marzo, el Gobierno cubano afirmó que la decisión costarricense se produjo bajo presión estadounidense y vinculó la medida con la política de Washington hacia La Habana. (Granma)
Costa Rica, por su parte, ha rechazado que la decisión haya sido producto de presión estadounidense. La afirmación de Tovar se produjo precisamente después de su reunión con Marco Rubio, circunstancia que ha contribuido a que el contexto estadounidense forme parte del debate diplomático sobre la decisión. (Miami Herald)
Las dos partes, por tanto, atribuyen significados diferentes al mismo contexto internacional: Costa Rica presenta su decisión como una determinación vinculada principalmente con su posición sobre la situación de derechos y libertades en Cuba, mientras La Habana la interpreta dentro de la política estadounidense hacia la isla.
Qué permanece vigente
El cierre de las representaciones diplomáticas no significa necesariamente que desaparezcan todos los canales de atención entre ciudadanos de ambos países.
La comunicación oficial costarricense de marzo estableció mecanismos para continuar prestando servicios consulares a ciudadanos costarricenses en Cuba desde Panamá y permitió que el personal consular y administrativo cubano permaneciera en Costa Rica. (Ministerio de Relaciones Exteriores)

La situación actual, sin embargo, supone un cambio significativo respecto del escenario establecido después del restablecimiento de relaciones diplomáticas en 2009.
Por ahora, el principal desacuerdo entre San José y La Habana no se refiere únicamente a si las relaciones están efectivamente rotas, sino también a cuándo ocurrió la ruptura y mediante qué procedimiento fue comunicada.
Los documentos oficiales disponibles muestran que en marzo Costa Rica anunció el cierre de su embajada y el retiro del personal diplomático, pero su comunicación institucional de ese momento no empleó expresamente la fórmula de «ruptura de relaciones diplomáticas». En septiembre, el Gobierno costarricense adoptó públicamente esa denominación, mientras Cuba mantiene que no ha recibido una notificación formal que modifique la posición comunicada en marzo. (Ministerio de Relaciones Exteriores)
La evolución de esta diferencia dependerá ahora de las comunicaciones diplomáticas entre ambos Estados y de la forma en que cada Gobierno formalice su posición.
Fuentes consultadas: Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica; Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX); EFE; Reuters; Miami Herald; Deutsche Welle; La Nación y Teletica.









