La posibilidad de impulsar una política pública que promueva el uso regulado de la medicina natural y las terapias complementarias comenzó a abrirse paso en el cantón de Oreamuno, luego de que representantes de la Asociación Agencia para el Desarrollo Accesible Sin Fronteras (ADASFRO) presentaran una propuesta ante la Comisión Permanente de Discapacidad y Adulto Mayor del Concejo Municipal.
Durante la audiencia, la organización planteó que el gobierno local valore emitir un pronunciamiento de apoyo a una futura regulación nacional de la medicina natural y las terapias complementarias, facilite espacios de diálogo con instituciones públicas y organizaciones sociales, y contribuya a trasladar la iniciativa a diputadas, diputados y autoridades del sector salud para su eventual análisis. Los representantes enfatizaron que la intención no es sustituir la medicina convencional, sino complementarla con prácticas seguras, reguladas y respaldadas por evidencia científica.
La propuesta también destaca la importancia de rescatar los conocimientos ancestrales de las personas adultas mayores, pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, promoviendo que ese patrimonio cultural pueda ser documentado, investigado y evaluado dentro de un marco científico y sanitario.
Los integrantes de la Comisión reconocieron el interés del planteamiento y manifestaron su disposición de incluir lo expuesto durante la audiencia dentro del dictamen correspondiente, con el propósito de dar seguimiento institucional a la iniciativa.
El debate coincide con una tendencia internacional. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la medicina tradicional, complementaria e integradora es utilizada en alrededor de 170 países y que, cuando se incorpora a los sistemas de salud, debe hacerse bajo criterios de calidad, seguridad, regulación y evidencia científica. La Estrategia Mundial sobre Medicina Tradicional 2025-2034 impulsa precisamente que los países desarrollen marcos regulatorios y fortalezcan la investigación antes de integrar estas prácticas a los servicios sanitarios.
En la misma línea, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) promueve consultas regionales para que gobiernos, universidades, profesionales de la salud, pueblos indígenas y organizaciones sociales aporten criterios a la implementación de dicha estrategia, reconociendo el valor cultural de la medicina tradicional, pero insistiendo en que cualquier incorporación a los sistemas públicos debe estar sustentada en evidencia y en mecanismos de supervisión adecuados.
Para ADASFRO, la propuesta busca abrir una discusión nacional sobre alternativas terapéuticas que puedan complementar la atención médica, respetando siempre las competencias de las autoridades sanitarias y priorizando la seguridad de las personas usuarias.
El planteamiento presentado en Oreamuno convierte al cantón en uno de los espacios donde comienza a debatirse, desde el ámbito local, un tema que actualmente forma parte de la agenda internacional en materia de salud, investigación y reconocimiento de los conocimientos tradicionales.







