La imprudencia al volante cobró otra víctima en Nicaragua. El pasado 22 de febrero de 2025, Víctor Manuel Cabalzeta, un taxista, fue declarado culpable de homicidio imprudente tras conducir bajo los efectos del alcohol y provocar un accidente fatal en el sector de Batahola Sur.
El hecho dejó una persona fallecida, Óscar Omar Castillo Martínez, y otra con lesiones visibles, Martín Absalón Arias Fonseca. Según el informe judicial, el taxista no respetó la distancia entre vehículos e impactó con la motocicleta donde viajaban las víctimas. Durante el juicio, se reveló que el acusado tenía antecedentes penales, con al menos diez causas registradas en el portal web del Poder Judicial.
En la sentencia, el tribunal impuso una pena de cuatro años de prisión por homicidio imprudente y seis meses adicionales por lesiones leves. La defensa alegó que el acusado asumió su responsabilidad de manera voluntaria, sin presiones externas.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa el riesgo del consumo de alcohol al conducir. La legislación nicaragüense castiga severamente este tipo de irresponsabilidades, sin embargo, los accidentes por conducción imprudente siguen siendo una amenaza constante en las vías del país.







