El pasado viernes 14 de febrero, se conmemoro el 13 aniversario del apocalíptico incendio que terminó con la existencia de los 361 presos en el Centro Penal de Comayagua en Honduras.
Un día como él pasado 14 de febrero pero, del año 2012 en él Centro Penal de Comayagua de Honduras fue el fatídico lugar de uno de los incendios más escalofriantes que marcó a Honduras.
Eran altas horas de la noche, en dónde las llamas se iniciaron y se apoderaron de una de las instalaciones más viejas de dicho lugar, la cuál era la más usada en el penal. Un poco más 361 privados de libertad murieron calcinados por las furiosas llamas que no paraban sin cesar, y muchos de ellos clamando por sus vidas atrapados en celdas sin la más mínima esperanza de escapar de aquel lugar infernal.
Este acontecimiento marcó un hito histórico en la nación de Honduras, y fue un debate de fuertes críticas sobre la seguridad carcelaria del país, dónde las condiciones de higiene y seguridad eran muy evidente en las prisiones.
Las alarmas y el sistema contra incendios eran deficiente, las salidas para evaluar estaban bloqueadas, y no había personal lo suficientemente, capacitado, para contrarrestar tal incendio de ese nivel.
Las mayor parte de los reos lamentablemente, fueron encontrados quemados en sus celdas, sin poder ser auxiliadas en tiempo real. Tal catástrofe dejo a simple evidencia la falta de cuido y protección a la vida.







