El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha desatado una nueva polémica al afirmar que «la gran mayoría» de los periodistas y medios «independientes» forman parte de una operación global de lavado de dinero. Estas declaraciones, realizadas el pasado sábado a través de la red social X, han provocado una intensa discusión en círculos políticos y mediáticos.
Acusaciones y señalamientos
Bukele afirmó que los medios de comunicación y las ONG están financiados por estructuras internacionales con el objetivo de impulsar una agenda globalista. «La gran mayoría de los periodistas y medios ‘independientes’ son, en realidad, parte de una operación mundial de lavado de dinero cuyo objetivo es impulsar la agenda globalista, junto con las ONGs financiadas bajo el mismo esquema», escribió el mandatario.
Para respaldar sus declaraciones, Bukele compartió una publicación de la cuenta WikiLeaks, en la que se mencionan presuntas actividades de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Según esta información, USAID habría canalizado cerca de 500 millones de dólares a través de la ONG estadounidense «Internews Network» (IN), la cual habría trabajado con más de 4,200 medios de comunicación y capacitado a más de 9,000 periodistas en 2023.
El papel de USAID y las ONG
La información difundida por WikiLeaks sugiere que IN habría producido casi 4,800 horas de contenido mediático en un solo año, alcanzando a una audiencia de 778 millones de personas. Además, se menciona que la organización ha operado en más de 30 países, con sedes en ciudades clave como Washington, Londres, París, Kiev, Bangkok y Nairobi.
Bukele ha sido un crítico constante de la cooperación internacional que financia medios de comunicación y organizaciones no gubernamentales. En un mensaje publicado el 2 de febrero, el mandatario aseguró que la reducción de la ayuda estadounidense a estos sectores es «beneficiosa» tanto para su país como para el mundo. «Aunque se comercializan como apoyo al desarrollo, la democracia y los derechos humanos, la mayoría de estos fondos se canalizan hacia grupos de la oposición, ONG con agendas políticas y movimientos desestabilizadores», afirmó.
Reacciones y contexto
Las acusaciones de Bukele han sido recibidas con preocupación por parte de organizaciones de derechos humanos y gremios periodísticos. La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) calificó sus declaraciones como un intento de desacreditar el periodismo crítico e independiente, y advirtió que estas afirmaciones pueden incrementar el riesgo de agresiones contra la prensa en el país.
Por su parte, el gobierno de Estados Unidos no ha emitido comentarios oficiales sobre las declaraciones del mandatario salvadoreño ni sobre las acusaciones dirigidas a USAID. Sin embargo, esta agencia ha defendido en diversas ocasiones su papel en el fortalecimiento de la democracia , el apoyo al periodismo independiente en América Latina y el mundo.
Conclusión
Las declaraciones de Bukele forman parte de una narrativa más amplia en la que el presidente salvadoreño ha cuestionado el papel de los medios de comunicación y la cooperación internacional en el país. Con estas acusaciones, el mandatario refuerza su discurso contra el periodismo crítico, en un contexto donde el ejercicio de la prensa enfrenta crecientes desafíos en El Salvador.









