La atención médica afirmativa de género es un tema central en el debate sobre los derechos de las personas trans, especialmente en el contexto de las recientes olas de prohibiciones legislativas en varios países, incluidos los Estados Unidos. Navin Kariyawasam, un médico trans, ha dejado claro en sus declaraciones que el acceso a esta atención no solo es fundamental para el bienestar de los jóvenes trans, sino que también es un derecho que debe ser respetado sin la interferencia de políticas transfóbicas.
Desde 2022, 26 estados en EE. UU. han prohibido los tratamientos médicos afirmativos de género, incluidos los bloqueadores de la pubertad, que son esenciales para muchos jóvenes trans. Esto ha generado una creciente preocupación por el impacto que estas leyes tienen en la salud mental y emocional de los adolescentes trans, quienes se ven privados de la oportunidad de acceder a un cuidado médico que les permita vivir de acuerdo con su identidad de género.
Kariyawasam, quien es graduado en Medicina por la Universidad de Toronto, explica que la atención médica afirmativa de género no debe verse como un privilegio, sino como un derecho fundamental para los jóvenes trans. «Nadie toma la decisión de buscar atención médica afirmativa de género por capricho», asegura el médico. «Es una decisión que se considera cuidadosamente por los jóvenes, sus familias y sus proveedores de salud», subraya.
De acuerdo con datos de The Williams Institute, actualmente hay más de 300,000 jóvenes trans en EE. UU. de entre 13 y 17 años, y cerca del 40% de ellos viven en estados donde se han implementado restricciones para acceder a tratamientos médicos afirmativos de género. Estas políticas no solo interfieren en la autonomía de los jóvenes, sino que también tienen efectos devastadores en su salud mental. El riesgo de sufrir depresión, ansiedad y otros trastornos relacionados con la transfobia aumenta considerablemente en un entorno de constante rechazo y negación de su identidad de género.
Navin Kariyawasam también hace énfasis en la importancia de que los jóvenes tengan la autonomía para tomar decisiones sobre sus cuerpos sin la intervención de políticas restrictivas. «En mi trabajo, he encontrado que hablar con los jóvenes sobre su género lleva a conversaciones realmente fructíferas sobre preocupaciones o curiosidades que pueden tener», menciona Kariyawasam. «La atención médica, en un sentido más amplio, no se trata solo de respuestas a preguntas, sino de crear un espacio para conversaciones complejas que permitan a los jóvenes y a sus familias saber que podemos recorrer juntos este camino de autodescubrimiento», agrega.
El médico trans también se refiere a las teorías conspirativas que afirman que la atención médica afirmativa de género busca imponer una identidad trans a los menores de edad. Según Kariyawasam, el objetivo de la atención médica afirmativa de género no es «diagnosticar» una identidad, sino brindar apoyo a los jóvenes para que puedan explorar su identidad de manera segura. «Esos son quienes deben tomar esas decisiones, no los gobiernos», afirma con firmeza.
La proliferación de prohibiciones a la atención médica afirmativa de género, advierte Kariyawasam, no solo es transfóbica, sino que también establece un precedente peligroso para la autonomía y los derechos de las personas trans. «Los gobiernos no deberían tener la autoridad para decidir sobre nuestros cuerpos», concluye.
En este momento, la lucha por los derechos de los jóvenes trans continúa, y voces como la de Navin Kariyawasam son esenciales para recordar que el acceso a la atención médica es una cuestión de derechos humanos y que los jóvenes deben ser apoyados en su proceso de autodescubrimiento sin el miedo a la discriminación o la censura de sus identidades.







