En una intervención cargada de críticas, el diputado del Partido Nueva República, David Segura, se arremetió contra la Liberación Nacional (PLN) y el Frente Amplio (FA), a quienes acusó de “darle la espalda al pueblo costarricense” tras su postura frente a la reciente visita del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y la ayuda humanitaria enviada por El Salvador a las zonas afectadas por las inundaciones en el país.
Segura calificó como inaceptable que estos partidos, a los que descritos como “socialistas”, hayan rechazado recibir a Bukele en la Asamblea Legislativa, sugiriendo que esta decisión representa una desconexión con las necesidades y el sentimiento del pueblo.
«No es a Bukele a quien le dan la espalda, es al pueblo»
El diputado afirmó que la negativa de estos partidos refleja una falta de empatía hacia las familias afectadas por las recientes lluvias. “Familias enteras están sacando agua de sus casas y llorando por las inundaciones, mientras ustedes se dedican a criticar una supuesta invasión militar en lugar de agradecer el apoyo recibido.
Además, defendió el trabajo de los soldados salvadoreños que, según Segura, han demostrado “patriotismo” en su asistencia a las comunidades afectadas. “Ellos están haciendo por Costa Rica lo que ustedes no hacen: poner al pueblo primero
Apoyo incondicional a Bukele
Segura expresó su admiración por el presidente salvadoreño, a quien describió como “el líder mejor valorado de la región” y un ejemplo de compromiso con su gente. Según el legislador, sólo Nueva República y algunos aliados estuvieron dispuestos a recibir a Bukele con “los honores que merece”.
En su discurso, Segura también criticó al socialismo, señalándolo como “la peor plaga que puede tener una nación”, y comparó a los partidos PLN y FA con el modelo del presidente español Pedro Sánchez, sugiriendo que ambos están más interesados en imponer una agenda ideológica que en respuesta a las necesidades del pueblo.
Un debate nacional encendido
La visita de Bukele y la ayuda salvadoreña han desatado un debate polarizado en Costa Rica. Mientras algunos sectores ven en estas acciones un gesto de solidaridad, otros cuestionan las implicaciones políticas y los intereses detrás de la presencia de soldados extranjeros en territorio nacional.
Las declaraciones de Segura se suman a una creciente controversia que no solo refleja las divisiones dentro de la Asamblea Legislativa, sino también en la percepción pública sobre la influencia de Bukele en el panorama político costarricense.
Con opiniones enfrentadas, el debate promete intensificarse en las próximas semanas, en un momento en el que Costa Rica enfrenta desafíos críticos relacionados con la gestión de emergencias y la reconstrucción de comunidades afectadas.







