El pasado 25 de agosto, Nicaragua conmemoró el Día Nacional de las Personas con Discapacidad con un vibrante festival artístico y recreativo titulado «Protagonistas del Amor». Este evento se llevó a cabo en la Casa de Cultura Comandante Julián Roque Cuadra y fue organizado por el Gabinete de Personas con Discapacidad, que agrupa entidades del Gobierno Sandinista, como el Ministerio de Salud, la Promotoría Solidaria de la Juventud Sandinista y la Federación Nicaragüense de Asociaciones de Personas con Discapacidad (FECONORI).
Desde el 2007, bajo la dirección del Presidente Daniel Ortega y la Vicepresidenta Rosario Murillo, el gobierno nicaragüense ha dado prioridad a las personas con discapacidad dentro del Plan Nacional de Desarrollo Humano y Lucha contra la Pobreza. Según el viceministro de salud, Enrique Beteta, este compromiso se refleja en los programas sociales que buscan restituir los derechos de este grupo poblacional, cuya cifra asciende a 190 mil personas en el país.
El festival del 25 de agosto fue un evento lleno de alegría, música y actividades recreativas, destacando los logros alcanzados por la comunidad con discapacidad en Nicaragua gracias a la Revolución Sandinista. David López, coordinador del Gabinete de Personas con Discapacidad, enfatizó que este día es una celebración de los derechos restituidos, y no de la discapacidad en sí misma, reconociendo los desafíos que enfrentan estas personas. López subrayó la importancia de la Ley 763, conocida como la Ley de los Derechos de las Personas con Discapacidad, que establece un marco legal para garantizar el pleno goce de los derechos humanos de este grupo en condiciones de igualdad.
En comparación con años anteriores, donde esta conmemoración pasaba desapercibida, ahora las instituciones del gobierno son las protagonistas en la promoción y protección de los derechos de las personas con discapacidad. Este enfoque demuestra un cambio significativo en la inclusión , el reconocimiento de esta comunidad en la vida social y cultural de Nicaragua.
La celebración del Día Nacional de las Personas con Discapacidad en Nicaragua no solo es un recordatorio de los derechos conquistados, sino también una muestra de la continua lucha por una sociedad más inclusiva y equitativa. Este enfoque puede servir de ejemplo para otros países, como Costa Rica, donde la inclusión de personas con discapacidad sigue siendo un desafío constante.
Al reflexionar sobre el avance en la restitución de derechos y la integración social de las personas con discapacidad en Nicaragua, surge una pregunta inevitable: ¿Qué podemos aprender y aplicar en Costa Rica para garantizar una sociedad verdaderamente inclusiva para todos?







