La situación en la Franja de Gaza es cada vez más crítica, especialmente para las mujeres embarazadas y los niños. El sistema de salud ha sido severamente diezmado y colapsado, lo que ha resultado en un acceso tardío a la atención médica que puede ser letal. El Hospital Nasser, que recientemente logró reabrir después de ser asaltado por fuerzas israelíes, es la única maternidad funcional en el sur de Gaza y enfrenta una sobrecarga de pacientes y escasez de suministros vitales.
Cuando Hanin buscó atención para su hija desnutrida en Jan Yunis, sus posibilidades de supervivencia eran escasas. “Mi hija estaba en estado crítico. Me remitieron al hospital, pero no había medios de transporte”, cuenta Hanin. Finalmente, llegaron al centro de alimentación terapéutica intensiva en el Hospital Nasser en un carro. “Mi hija estaba cansada. Apoyaba la cabeza sobre mí y no se movía. Estuvo a punto de morir antes de que llegáramos al hospital”.
Después de casi diez meses de conflicto implacable, el acceso a la asistencia sanitaria en Gaza sigue empeorando, especialmente para los más vulnerables. Las mujeres embarazadas y los niños son particularmente afectados debido a los desplazamientos, las condiciones de vida inadecuadas, la inseguridad y la malnutrición. Como resultado, los equipos médicos han observado un aumento de los partos prematuros y de la desnutrición infantil en el sur de Gaza.
Desafíos en la atención materna y pediátrica
El Hospital Nasser es el último hospital terciario que presta atención materna y pediátrica en Jan Yunis. En febrero, tras semanas de combates intensos, las fuerzas israelíes asaltaron el hospital, que había estado sitiado. En mayo de 2024, los equipos médicos volvieron al hospital y, en junio, reabrieron las salas de maternidad y pediatría junto con el Ministerio de Salud y otros actores, incluyendo un centro de nutrición terapéutica intensiva.
Las necesidades de las mujeres y los niños han aumentado significativamente, pero la escasez de suministros pone en peligro la calidad de la atención. Debido a la falta de otros centros sanitarios operativos, el Hospital Nasser enfrenta un aumento abrumador de pacientes. Entre el 29 de junio y el 5 de julio, el servicio de urgencias pediátricas registró más de 2.600 consultas, lo que significa que el personal atendió a más de 300 niños cada día.
Condiciones críticas y esfuerzos continuos
Las condiciones de vida en Gaza, donde muchas personas viven en tiendas de campaña sin acceso adecuado a agua potable y saneamiento, han provocado un aumento de enfermedades como diarrea, deshidratación, hepatitis A e infecciones cutáneas entre los niños. “Estamos viendo niños desnutridos, un problema nunca visto en Gaza”, dice Joanne Perry, responsable médica en el Hospital Nasser.
El acceso a la atención materna también es un desafío significativo. Las mujeres embarazadas deben recorrer rutas inseguras sin medios de transporte seguros, lo que retrasa su acceso a la atención médica y aumenta el riesgo de complicaciones. Najwa, una futura madre de Gaza, relata cómo tuvo que ir sola al Hospital Nasser en un carro tirado por un burro debido a problemas económicos.
Después de dar a luz, las mujeres deben regresar rápidamente a condiciones insalubres, lo que pone en mayor riesgo su salud y la de sus recién nacidos. “Algunas mujeres dan a luz prematuramente, a menudo con complicaciones posparto agravadas por sus condiciones de vida”, explica Mohamad, supervisor de enfermería en la unidad de cuidados intensivos neonatales del Hospital Nasser.
La necesidad de una solución sostenible
El Hospital Nasser, como la única maternidad en funcionamiento en el sur de Gaza, enfrenta problemas de capacidad. La reapertura de las salas de maternidad y pediatría es un paso adelante, pero un alto el fuego inmediato y duradero en Gaza, junto con una ayuda humanitaria sin trabas, es la única solución para aliviar el sufrimiento de las personas atrapadas en la Franja de Gaza, incluyendo a las mujeres embarazadas y los niños.
El testimonio de las madres y los esfuerzos continuos de los equipos médicos subrayan la urgente necesidad de mejorar las condiciones y asegurar el acceso a la atención sanitaria adecuada en Gaza.







