La atención a niños con discapacidad en Costa Rica enfrenta múltiples retos, evidenciados a través de historias como las de Ronald y Donald.
Estos casos, reportados por la Dra. Marietha Fallas, coordinadora de la Unidad de Desarrollo del Hospital Nacional de Niños (HNN), revelan las complicaciones y demoras que pueden surgir en el sistema de salud y apoyo social.
Ronald: Un Camino de Diagnósticos y Esperas
Ronald es un niño bajo constante supervisión médica. Mantiene un control regular con especialistas del Hospital de Cartago en pediatría, psicología y trabajo social. Su diagnóstico, confirmado por psiquiatría, requiere apoyo farmacológico.
A pesar de contar con referencias al Ministerio de Educación Pública (MEP) para recibir los apoyos necesarios en su entorno educativo, sus padres aún esperan la intervención del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).
Sin embargo, Ronald no ha sido evaluado por la Unidad de Neurodesarrollo del HNN. Aunque fue referido a psiquiatría del HNN el 17 de noviembre de 2023, no se presentó el documento necesario en la Unidad de Neurodesarrollo, según el registro de control interno. Este tipo de obstáculos administrativos añade una carga adicional a las familias, que ya enfrentan numerosos desafíos diarios.
Donald: Buscando Apoyo en Diversos Frentes
Donald, por su parte, es seguido de cerca por el área de salud de Los Santos, donde trabajo social lo está asistiendo con el trámite de pensión de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y ayuda del IMAS.
Además, mantiene control con medicina general en San Lorenzo y tiene una cita programada con pediatría del Hospital de Cartago en diciembre de 2024. Recientemente, fue medicado por psiquiatría y está en proceso de valoración diagnóstica.
A pesar de estos seguimientos, Donald no ha sido visto ni referido a la Unidad de Neurodesarrollo del HNN. Esta falta de referencia a una unidad especializada retrasa potencialmente su acceso a terapias y diagnósticos más precisos, vitales para su desarrollo y calidad de vida.
Necesidades Urgentes y Recomendaciones
Estos casos subrayan la necesidad de una mayor coordinación y eficiencia en el sistema de salud y apoyo social para niños con discapacidad. La burocracia y la falta de comunicación entre distintas entidades pueden significar demoras críticas en la atención y apoyo que estos niños necesitan.
Se recomienda a los padres y tutores de niños con necesidades especiales dirigir sus consultas y solicitudes al Hospital Maximiliano Peralta, al MEP para obtener información detallada , actualizada sobre los procedimientos y apoyos disponibles.
Además, es crucial que las instituciones correspondientes mejoren sus sistemas de referencia y seguimiento para asegurar que todos los niños reciban la atención especializada que requieren sin demoras injustificadas.
Conclusión
La historia de Ronald y Donald no es única, y refleja una realidad compartida por muchas familias en Costa Rica.
Es imperativo que las autoridades sanitarias y sociales trabajen en conjunto para simplificar procesos, garantizar un acceso rápido, efectivo a los servicios de salud y apoyo necesarios. Solo así se podrá asegurar un futuro más prometedor para todos los niños con discapacidad en el país.







