Ethan Coen, conocido por sus contribuciones a la icónica película «El gran Lebowski», y su esposa Tricia Cooke, coguionista de «O Brother, Where Art Thou?», se han unido para dar vida a una fresca y vibrante comedia lésbica de carretera titulada «Dos chicas a la fuga». Esta película promete llevar al público en un viaje lleno de risas, romance y algunas travesuras delictivas.
La trama sigue a dos mejores amigas lesbianas, Jaime (interpretada por Margaret Qualley) y Marian (interpretada por Geraldine Viswanathan), quienes, tras la ruptura de Jaime con su novia (interpretada por Beanie Feldstein), deciden emprender un viaje espontáneo a Tallahassee. Sin embargo, su viaje toma un giro inesperado cuando se encuentran con un trío de criminales ineptos en el camino.
Tricia Cooke, quien colaboró estrechamente con Ethan Coen en el guion de la película, ha compartido que su proceso de escritura fue una combinación única de visiones. Cooke representa el mundo queer en la película, mientras que Coen aporta su ingenio característico, su experiencia en la creación de personajes torpes y situaciones hilarantes. La inspiración para «Dos chicas a la fuga» proviene de películas queer de los años 90 como «But I’m a Cheerleader» y «Go Fish».
Lo que distingue a esta película es su enfoque visual único. Los efectos visuales se apartan del estilo típico de los Coen para abrazar una estética más cruda y realista, inspirada en las experiencias de Cooke en bares de lesbianas. El objetivo era crear una película que fuera desenfadada, con un final feliz y que transmitiera una sensación de libertad y diversión. «Dos chicas a la fuga» cumple con creces este propósito, siendo una película clasificada como R que destaca por su audacia y autenticidad queer, recordando a las películas de explotación de los años 60 y 70.
Esta comedia negra lésbica llega en un momento en que la representación queer en el cine está en auge, siguiendo el éxito de películas como «Bottoms», que cautivaron al público con historias frescas y auténticas. «Dos chicas a la fuga» se suma a este movimiento, prometiendo un futuro lleno de películas queer alegres y con un toque de nostalgia por los estilos cinematográficos del pasado, quizás incluso con un poco de derramamiento de sangre.
En resumen, «Dos chicas a la fuga» promete ser una experiencia cinematográfica única y emocionante que hará reír, emocionar y dejará una marca duradera en el mundo del cine queer.







