
AFP
El presidente chino, Xi Jinping, se mostró dispuesto este jueves a reforzar los vínculos con el sureste asiático, en un discurso histórico en el Parlamento indonesio, para contrarrestar la influencia de Estados Unidos en esta región.
«Nosotros deberíamos trabajar juntos para forjar relaciones más estrechas entre China y la ASEAN», la Asociación de Naciones del Sureste Asiático, declaró el presidente Xi en Yakarta, sede de esta organización regional.
El mandatario chino prometió resolver los problemas que enfrentan a Pekín con sus vecinos en el Mar de China Meridional, que envenena las relaciones entre el gigante asiático y la ASEAN.
«Ambas partes deberían respetar el principio de una consulta pacífica y de un diálogo amistoso y resolver este conflicto de forma pacífica para preservar la estabilidad y la paz en la región», declaró el presidente chino, durante una visita a Indonesia, país mediador en el conflicto.
Pekín reivindica casi todo el Mar de China Meridional, encrucijada de varias rutas marítimas vitales y reserva potencial de hidrocarburos.
Filipinas, Vietnam, Malasia y Brunei, todos miembros de la ASEAN, se oponen a las pretensiones chinas.
La ASEAN, que agrupa a diez países de la región, trata desde hace diez años de convencer a China de firmar un código de buena conducta en este mar, destinado a prevenir el deterioro de los conflictos territoriales.
Tanto la ASEAN como Estados Unidos preconizan una solución multilateral del conflicto, pero los chinos prefieren un enfoque bilateral, lo que les permitiría, según sus detractores, aprovechar su ventaja de gran potencia.
Las palabras de Xi son fundamentalmente una forma de contrarrestar la estrategia del presidente estadounidense, Barack Obama, quien quiere convertir la región Asia-Pacífico en el eje de su diplomacia, destacó Bantaro Bandoro, un experto en Defensa de la universidad indonesia de Yakarta.
«China trata de contrarrestar la presencia estadounidense», consideró, subrayando que la reciente decisión de Obama de acortar su gira asiática beneficia a Pekín.
«El hecho de que Obama haya decidido anular sus visitas a Malasia y Filipinas tendrá repercusiones negativas en la estrategia norteamericana», afirmó Li Mingjiang, un sinólogo de la Escuela S. Rajaratnam de Estudios Internacionales de Singapur.
«El contraste entre Xi Jinping y Obama es impactante, lo que conduce a la gente a pensar que China es un vecino cercano y comprometido», añadió.
Obama anuló dos etapas que debía hacer en Malasia y Filipinas después de su participación en la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) que comienza el lunes en la isla indonesia de Bali debido a la crisis presupuestaria en Estados Unidos. La presencia de Obama en esta importante reunión internacional también podría ser revisada.
Indonesia desempeña una parte importante en esta guerra de influencias en la región entre Estados Unidos y China. El viaje de Xi trata de colocar firmemente a Yakarta en la esfera de influencia china.
La importancia otorgada al viaje fue subrayada en el discurso de Xi, el primero de un dirigente extranjero pronunciado ante el Parlamento indonesio, así como por la firma de una asociación estratégica muy amplia que está destinada fundamentalmente a llevar a 80.000 millones de dólares hacia 2015 los intercambios comerciales bilaterales.
Después de Japón, China es el segundo socio comercial de Indonesia. Los intercambios entre ambos países pasaron de 16.500 millones de dólares en 2006 a 66.200 millones de dólares el año pasado.
Este jueves se firmaron 21 acuerdos por un valor total de 28.200 millones de dólares (21.000 millones de euros), subrayando la voluntad de reforzar la presencia china en uno de los países más poblados del mundo (240 millones de habitantes), un mercado emergente en pleno crecimiento.
Después de Indonesia, el presidente chino viajará a la vecina Malasia, antes de participar en la APEC, que congregará a 21 países de la zona Asia-Pacífico.






