Las esperanzas de contar con un nuevo hospital en la provincia de Cartago, Costa Rica, se encuentran en un limbo debido a la incertidumbre en la viabilidad ambiental del proyecto. La Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) ha revelado que la aprobación para la construcción del hospital depende de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), a quien se le solicitó subsanar ciertos aspectos en los estudios técnicos desde mayo de 2022, pero aún no ha respondido a dicha solicitud.
Julliet Betancourt, Jefa del Departamento de Evaluación Ambiental, y Ulises Álvarez, Secretario General de SETENA, comparecieron ante la Comisión Especial de la Provincia de Cartago para explicar la situación actual del proyecto. Esta comisión, que forma parte del expediente 23.116, ha estado analizando diversas problemáticas en la provincia para fomentar el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas.
El proceso para obtener la viabilidad ambiental para el hospital comenzó en 2019, y durante el proceso, se consideró no solo la información proporcionada por la Caja Costarricense de Seguro Social sino también una serie de estudios presentados por la Asociación Pro Hospital de Cartago. Esta entidad privada ha impulsado la construcción del hospital desde 2010, financiándolo con fondos públicos.
Sin embargo, tras analizar detenidamente todos los estudios, SETENA requirió a la CCSS estudios adicionales para abordar los riesgos identificados. Desde mayo de 2022, se les pidió aportar estas correcciones en un plazo de 6 meses, aunque esos plazos se suspendieron debido a la emergencia por la pandemia de COVID-19. Desafortunadamente, hasta la fecha de hoy, la CCSS no ha respondido ni ha presentado los documentos adicionales requeridos.
El riesgo principal identificado en los estudios es la existencia de una falla geológica. La diputada Paulina Ramírez, al respecto, consultó a Julliet Betancourt sobre este riesgo. La funcionaria explicó que esta falla geológica está presente en todo el país y lo que se necesita determinar es si la falla se encuentra en superficie o no, lo cual requiere estudios adicionales.
Además, Betancourt puntualizó que, en cualquier caso, sería necesario tomar acciones para mitigar el riesgo, aplicando el Código Sísmico. Solo si la falla llegara a la superficie, entonces sería un impedimento para construir el hospital en esa ubicación.
La diputada Ramírez aseguró tener en su poder el expediente completo del proyecto y afirmó que la Dirección de Infraestructura ya ha realizado estudios e informes listos para subsanar el problema. Sin embargo, la viabilidad ambiental aún no ha sido otorgada debido a la falta de respuesta de la CCSS.
Paola Nájera, quien es parte del partido oficialista, interrogó al jerarca de SETENA sobre si la viabilidad ambiental estaba dada o no. El funcionario respondió que no, debido a la espera de las observaciones pendientes de la CCSS.
La legisladora también cuestionó si sería apropiado licitar el proyecto sin tener la viabilidad ambiental y cuál sería el impacto si esta no se otorgara una vez que la concesión estuviera otorgada. Sin embargo, el funcionario explicó que esos temas no son competencia de SETENA y que no le corresponde emitir criterio sobre ellos.
Finalmente, el legislador frenteamplista Antonio Ortega realizó consultas adicionales, y los funcionarios confirmaron que han mantenido audiencias técnicas con la CCSS, en las que incluso ha participado la presidenta ejecutiva Marta Esquivel. Es destacable que esta sea la primera vez que alguien en esa posición se involucra en ese nivel de discusión.
El futuro del tan esperado hospital en la provincia de Cartago permanece incierto mientras se aguarda la respuesta de la CCSS y la resolución de los estudios técnicos pendientes. La población cartaginesa y la comunidad en general esperan ansiosamente una pronta solución para este importante proyecto de salud que beneficiará a miles de personas en la región.







