En la medida en que las personas envejecen y se vuelven menos autosuficientes, es fundamental contar con cuidadores que les brinden asistencia en sus actividades diarias. El cuidado del adulto mayor a domicilio se ha convertido en una opción cada vez más popular y demandada para garantizar la comodidad y bienestar de los ancianos. Sin embargo, es crucial que este servicio se brinde con la calidad y profesionalismo adecuados. Orfelina Arpasi, docente de la maestría en Enfermería de la Escuela de Posgrado de la Universidad Norbert Wiener, explica las cualidades que debe tener un enfermero o enfermera para cuidar a los adultos mayores.
Detectar la necesidad de cuidado profesional en los adultos mayores puede ser un desafío para sus familiares. Algunos signos principales a los que hay que estar atentos incluyen dificultades en la movilización, visión deficiente, problemas de audición, dificultades para alimentarse y la incapacidad de llevar a cabo actividades básicas y cotidianas por sí mismos. «Cuidar a un adulto mayor no es como cuidar a un niño o a un joven. Los adultos mayores suelen presentar múltiples comorbilidades y síndromes geriátricos que requieren una atención profesional adecuada. Si bien el cuidado en el domicilio está a cargo de un enfermero, también debe complementarse con la atención médica», agrega Arpasi.
Además de garantizar la atención profesional adecuada, también es esencial prevenir la violencia y el maltrato hacia los adultos mayores. Aunque estén bajo el cuidado de un enfermero o enfermera, existen casos de violencia física y abandono. Para evitar estas situaciones, Arpasi recomienda buscar redes comunitarias que brinden atención específica a los adultos mayores. «A pesar de encontrarse en la última etapa de sus vidas, los adultos mayores siguen siendo seres humanos que necesitan nuestra atención. Es importante contratar a personas con vocación de servicio», explica.
Los enfermeros y enfermeras encargados del cuidado de adultos mayores en casa deben poseer ciertas características y habilidades. Algunas de ellas incluyen:
- Vocación de servicio: La disposición para ayudar y cuidar a los adultos mayores debe ser el fundamento de su labor.
- Amabilidad, calidez y empatía: Deben mostrar comprensión y empatía hacia las necesidades y emociones de los ancianos.
- Paciencia: Al tratar con adultos mayores, es crucial tener paciencia y adaptarse a su ritmo y limitaciones.
- Habilidades de comunicación: Deben tener la capacidad de comunicarse de manera efectiva tanto con los adultos mayores como con sus familias, transmitiendo información de manera clara y comprensible.
- Funciones clave a desempeñar: Además de brindar cuidado físico y asistencia básica, los enfermeros deben ayudar a establecer una rutina de cuidado, garantizar una alimentación adecuada (incluyendo la posibilidad de licuar alimentos si es necesario), fomentar la actividad física dentro de las limitaciones del adulto mayor, mantener un ambiente tranquilo y seguro en el hogar, supervisar la toma de medicamentos y asegurarse de que el anciano tenga un sueño de calidad y una posición adecuada al descansar.
En resumen, el cuidado del adulto mayor a domicilio requiere de enfermeros y enfermeras capacitados y comprometidos que brinden una atención de calidad y respeto hacia los ancianos. Es esencial detectar los signos que indican la necesidad de cuidado profesional y buscar servicios de cuidado en el hogar que cumplan con los estándares requeridos. Al proporcionar un cuidado adecuado y compasivo, se puede mejorar la calidad de vida de los adultos mayores y garantizar que disfruten de su vejez en un entorno seguro y confortable.







