Por: Juan Ramón Díaz
Radiante flor eres tú, dañina espina soy yo.
Tú eres criatura hecha vida, pesar de la vida soy yo.
Tú eres virginal paloma, empalagoza mosca soy yo.
Luna llena eres tú, noche de pana soy yo.
Tú eres girasol florecido, podrido clavel soy yo.
Tú eres mí nuevo amanecer, triste atardecer soy yo.
Tú eres vida de mí vida, eres amor de mí amor.
Alfombra a tus píes tendida eternamente, seré.
El nombre Suleyka jamás lo olvidaré, eres la estrella de mí mañana.
Blanca nube, la más leve y delicada, clara fuente de agua pura, tú serás mí dulce engaño, yo seré tú oscura y olvidada sombra.







