Imágenes de: Gerardo Sánchez M.
Nicaragua cuenta con una población rural arriba de 2 millones y medios de habitantes, dedicados al sector agrícola y ganadero del que fuera el graneo de Centroamérica, azotado por la economía mundial y los altos costos de vida del país del norte, debido a una crisis política que a forzado a un retroceso de al menos 25 años en desarrollo comercial.
Con un ingreso muy por debajo del salario mínimo, la población campesina en mayoría carece de un ingreso estable, obligándolos a una situación de sobrevivencia, que muchas veces los obliga al igual que la población citadina a buscar oportunidades en otros países, como Costa Rica y otros destinos.
La producción agropecuaria tiene una participación del 13% en el PIB nacional, genera el 30% del empleo a nivel nacional y el 52% del valor de las exportaciones . De acuerdo con los datos del Censo Agropecuario 2011, en Nicaragua existe 262.974 explotaciones agropecuarias, un 77% manejadas por varones y el otro 23% por mujeres, y cubren una superficie de aproximadamente 5,9 millones de hectáreas.
A pesar de todo el período comprendido entre los años 2011 y 2017, la economía de Nicaragua mostró un crecimiento anual promedio del 5.2%; sin embargo, este ritmo disminuyó a partir del año 2013, pasando de un crecimiento del 6.5% en 2012 a un 4.9% en 2017. Los sectores con mayor dinamismo durante esos años fueron la industria manufacturera, el comercio y la agricultura de exportación.
Lo que demuestra la dura situación del campesinado nicaragüense y la población en general para llevar alimentos a sus mesas, según las cifras del Instituto Nacional de Información de Desarrollo INIDE, la sección que presentó una mayor alza en su valor fue alimentos, la cual representa el 67 por ciento del total de la cesta, al pasar de 9,681.56 córdobas en diciembre de 2020 a 10,275.48 córdobas en septiembre de 2021.
La canasta básica en Nicaragua superó la cifra de 15.500 córdobas (unos 450 dólares), de 14.500 córdobas (unos 420 dólares) registrada en diciembre de 2020, o sea 30 dólares más, lo que podría incrementar más para el 2022 debidos a sanciones comerciales de parte de Estados Unidos, como medidas de presión de la oposición política contra el régimen de los Ortega – Murillo que afectaran a la población, misma que según algunos sectores opositores fuera de Nicaragua, están dispuestos a sacrificar sus familias para lograr sus aspiraciones políticas, mientras tanto el campesinado se vuelve cada día más un sector de la población dejado a su suerte, dependiendo solo del producto de su propia tierra.






