DE PRIVADO DE LIBERTAD A FUNDADOR DE LA ASOCIACIÓN DE MINISTROS CRISTIANOS DE COLOMBIA

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Alberto Cabezas/Foto-Medios

 

“En el municipio de Bello, Colombia existe la Asociación de Ministros cristianos (ASOMIC) de la cual soy el fundador y actualmente presidente de esta desde hace 3 años.  Como desafío tenemos el buscar la unidad de los pastores e iglesias del municipio de Bello, tener cercanías con la población civil, militar y política, mediante lo cual se busca mostrar el rol de la iglesia cristiana como un ente vivo y activo del municipio, entre otras. Entre nuestros triunfos se han llevado a cabo marchas, hemos mostrado que somos un pueblo vivo y activo en nuestras comunidades, se han brindado ayudas de carácter psicosocial a la población durante el periodo de pandemia.  Sin embargo, como obstáculo se evidencia la falta de apoyo de por parte de la administración pública” asevero John Freddy Sandoval Serna Pastor de Casa de Restauración de Vida.

Agrego “para reaperturar por el tema del coronavirus las iglesias se les esta pidiendo en Colombia, el protocolo de bioseguridad, que contienen elementos como manejo de aforo al 50%, señalización de áreas comunes, higienización de manos, distanciamiento de 2 metros entre cada persona, distribución de silleterías acorde al distanciamiento, protocolo de ingreso y salida, los cuales constituyen todo un reto para las iglesias”.

Entrevista

¿Cuéntame tu testimonio de vida?

Vengo de un hogar disfuncional, soy el menor de cinco hermanos, criado en las comunas de la ciudad de Medellín, lugar en el cual los escases era el día a día, aún las necesidades más básicas.

Cuando tenía 15 años de edad comienzo a trabajar con un grupo al margen de la ley, un grupo paramilitar conformado por personas del cartel de Medellín, y estoy con ellos hasta que tengo 18 años de edad.

La primera vez que ingrese a la cárcel tenía 16 años y estoy a allí hasta mis 18 años.

Posterior a esto tuve 8 entradas a la cárcel con 3 condenas de las cuales la última fue por 45 años y 20 días, por lo cual tuve un prontuario delictivo bastante extenso.

Todo lo anterior, me conllevo a ser una persona que no valoraba la vida, ni mi familia.

Así mismo, durante mi última condena mi madre se enfermó y no pude verla solo hasta el día de su muerte en el ataúd, ya que la llevaron hasta un lugar en la prisión donde yo pudiera verla durante unos pocos minutos, allí intenté suicidarme y ahora puedo decir “gracias a Dios sin éxito”.

Estando en prisión alguien me compartió de Jesús.

Sin embargo, mi sentimiento fue de ira porque yo preguntaba “¿dónde estaba Jesús cuando yo lo necesitaba?, “¿dónde estaba Jesús cuando yo era solo un niño?, “¿dónde estaba Jesús cuando tuve mendigar con mi madre?”, con esto se evidencia que yo era un resentido con la sociedad.

Pero el joven que hablaba de Dios, me decía “Yo no tengo respuesta para darte, solo quiero decirte Jesús te ama y puede cambiar tu vida”, luego me leyó un pasaje de la biblia en el libro de Job capítulo 1 y parte del capítulo 2, y mientras él leía el señor Jesús quebranto mi espíritu y solo pude decirle que no leyera más.

Después el joven me pregunta el porqué de esto, yo le explico que no entiendo lo que está pasando en mi vida, porque este hombre de la historia que me leyó era justo, recto, temeroso de Dios, apartado del mal y no había en él engaño, y aun así no tenía que pasar por esa situación, sin embargo, nunca renegó de Dios y su voluntad para con él, mientras que yo todo el tiempo si lo hacía y constante culpa a Dios por todo.

Finalmente, este joven me dirige a hacer la oración de fe y es allí donde acepto a Cristo como mi único salvador y a partir de ese momento mi vida comenzó a cambiar, efectivamente fui condenado a 45 años y 20 días de prisión, pero de una manera milagrosa en primera instancia dictan esta sentencia, la cual es confirmada en segunda instancia y en tercera instancia, en donde es casi imposible que te sea otorgada la libertad revisaron mi proceso y me dieron libertad, aunque fui condenado al tiempo ya mencionado, fui absuelto por el tribunal superior y por la sala de casación.

A partir de este momento, comienzo a servirle al señor, salí de prisión, termine mis estudios teológicos en el Seminario Bíblico de Colombia, curse una licenciatura con el Seminario Mayor y algunos otros estudios.

Actualmente le sirvo al señor, me desempeño como pastor, soy fundador de una misión, presidente de la Asociación de pastores en el municipio de Bello, padre de 6 hijos, abuelo de 4 preciosos nietos, marido de una sola mujer y un soñador imparable.

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