Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Debemos levantarnos orando, porque somos seres espirituales y nuestro espíritu necesita ser alimentado, la primera comida del día debe ser a nuestro espíritu ya que a través del espíritu Dios nos guía en su perfecta voluntad para nosotros, como dice Romanos 8:14: Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Si decimos ser hijos de Dios, nuestro mayor ejemplo es Jesucristo, él nos dejó el diseño perfecto” aseguro la Apóstol chilena Kathyuska Polonsky quien es una persona fuerte en Oración y guerra espiritual.
“La Biblia nos enseña que Jesús comenzó su día, cada día, con oración. Jesús oraba sin cesar porque era la manera de comunicarse con su Padre. Por medio de la oración tenía comunión diaria con Dios, para poder hacer la voluntad de Dios y últimamente para poder obedecer su mandato de traer la salvación a la humanidad por medio de su gran sacrificio en la cruz” narro esta cristiana.
Aseguro “En Marcos 1:35 se narra como muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. Al igual para nosotros, la oración es un diálogo con Dios, la manera de comunicarnos con nuestro Padre celestial. Alguien ha dicho, «si estás demasiado ocupado para orar, estás demasiado ocupado.» Un día comenzado sin oración es un día por el cual dices: «Yo lo tengo. Yo lo puedo hacer. Yo sé mejor manejar el día.» Con esta mentalidad y actitud, vas a llegar muy pronto al fin de tus propias fuerzas y el fracaso en las cosas que intentas hacer”.
Agrego “por eso iniciar el día orando es la forma de asegurar que todo irá bien. Dios es nuestro guía y todo lo bueno viene de él. Es importante orar cotidianamente porque es la manera de mantenernos en contacto con nuestro Padre celestial”.
Con Polonsky conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
Es una manera de glorificar al Padre.
La oración cotidiana beneficia espiritualmente porque recibimos el amor de Dios por la comunión con su Hijo Jesús, a través del Espíritu Santo.
El rey David en uno de los salmos que escribió nos hace recordar de la importancia de comenzar el día con oración y de poder dejar todo con Dios y esperar su repuesta.
Señor, Rey mío y Dios mío, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos, oye mis súplicas, pues a ti elevo mi oración.
“De mañana escuchas mi voz; muy temprano te expongo mi caso, y quedo esperando tu respuesta”.
Salmos 5:3
¿Porque confiar nuestra carga a Dios en oración y en acción?
Debemos seguir el ejemplo de Jesús y David y confiar nuestra carga al Señor; su infinito amor hace que él siempre esté dispuesto a ayudarnos.
Dios es nuestra coraza protectora contra los males, tentaciones del mundo y la voluntad del Padre es que oremos continuamente para sentirnos más cerca de él.
Orar en todo momento
El apóstol Pablo nos instruye que no es suficiente buscar a Dios de vez en cuando.
Su instrucción para nosotros se encuentra en 1 Tesalonicenses 5:17–18, «Oren en todo momento.
Den gracias a Dios por todo, porque esto es lo que él quiere de ustedes como creyentes en Cristo Jesús.»
Orar sin cesar es estar en todo momento en comunicación con Dios, confiando en él desde el amanecer.








