Alberto Cabezas/Foto-Medios
“La Economía es “La Ciencia que estudia los recursos, la creación de riqueza y la producción, distribución y consumo de bienes y servicios, para satisfacer las necesidades humanas” y se relaciona con el propósito de Dios que nos hizo Mayordomos o Administradores de lo Creado por Él” apunto el economista y Apóstol José Américo Carrillo Rueda de las Iglesias del Príncipe de Paz en Colombia, asociada a los Ministerios Internacionales Yeshúa de Guatemala.
Agrega que “El Hombre es el encargado de Administrar los Recursos y Riquezas para satisfacer no solamente sus necesidades materiales sino Espirituales ya que fuimos creados MATERIA-ESPÍRITU. Ahora DIOS como CREADOR y DUEÑO del Universo vendrá un día y tendremos que rendirle cuentas de Nuestra Administración o Mayordomía. Mateo 25: 23 “Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”.
Con Carrillo conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Porque es una vocación servirle a Dios?

VOCACIÓN: “Llamada o inspiración que una persona siente procedente de Dios para llevar una forma de vida, especialmente de carácter religioso”.
Servirle a Dios es algo que debe NACER no IMPONER.
Es algo VOLUNTARIO pero con un grado de RESPONSABILIDAD.
¿Usted predica religión o un estilo de vida? ¿Como es el asunto del libre albedrio?
La RELIGIÓN nos separó, se Levantaron Muros de Odios y Rencores entre Hermanos que tenían el mismo Padre, Siendo todo lo contrario a lo que Jesucristo Predicó en ROMANOS 12: 10 “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros”.
Yo NO Predico RELIGIÓN, PREDICO UN ESTILO DE VIDA cuyo Modelo se llama JESUCRISTO quien se hizo Hombre para venir a enseñarnos a Vivir conforme al Propósito y Voluntad de Dios Padre.
El libre albedrío es la potestad que el ser humano tiene de obrar según considere y elija. Esto significa que las personas tienen naturalmente libertad para tomar sus propias decisiones, sin estar sujetos a presiones, necesidades o limitaciones, o a una predeterminación divina, pero somos RESPONSABLES de las Consecuencias.
Deuteronomio 30:19–20 “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar”.
Un día tendremos que ir a un Juicio a Rendir Cuentas de lo que hicimos Bien o Mal en esa tierra y tendremos la Recompensa según nuestras acciones en esta tierra.
2 CORINTIOS 5:10 “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”.
¿Porque no fuiste sacristán y que piensas ahora como adulto de esta situación?
Antes de los 10 años asistía a la Iglesia católica y sentía ese llamado del Señor por ser Sacerdote, lógicamente mi sueño era primeramente ser MONAGUILLO y soñaba Leyendo la palabra de Dios, pero mi madre nunca me dejo serlo.

Años después siendo un joven le pregunté a mi madre porque no me dejo ser MONAGUILLO a lo cual ella me respondió: “El Padre era gay y yo tenía que Protegerte”.
Ahora no critico los gays de algunos sacerdotes, no soy juez para dictar condena, lo que quiero dejar como Enseñanza es la VOCACIÓN SACERDOTAL y reconocer que hemos sido Elegidos y Escogidos para cumplir esta Misión aquí en la tierra según: Jeremías 1: 5 “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones”.
¿Algo más que deseas agregar?
Todos somos Pecadores, pero tenemos la Oportunidad de Reconocer esos Pecados, tener un verdadero Arrepentimiento (No volverlo a hacer) y pedirle perdón a Dios y caminar en Rectitud Agradando a Dios y No a los Hombres.
ROMANOS 3:23 “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.”







