Alberto Cabezas/Foto-Medios
Dentro el termino empoderamiento esta la frase “poder”; poder que debemos de tener cada una de nosotras como mujeres para ser dueñas de nuestras propias decisiones y las únicas responsables de los resultados de eso que decidimos” afirmo Derly Karina González Montaño, quien es modelo en la Agencia El Molino y en próximos días obtendrá el título de Trabajadora Social.
“El empoderamiento femenino debe ser un proceso constante en las mujeres, ya que, es difícil cambiar patrones de conducta arraigados por generaciones, sobre las formas de actuar y decidir en las comunidades, haciendo de este un reto para los organismos involucrados, de igual manera se concluye que para cambiar estas prácticas es necesario involucrar a los hombres mostrando una perspectiva diferente de la familia y las relaciones desde la igualdad derechos ante la ley, desmitificando a la mujer como un apéndice de la existencia del hombre y sin dejar a un lado la sororidad” recalco. 
Agrego que “es así como la sororidad es uno de los conceptos principales para entender el feminismo como una unión de género, realizando alianzas en todos ámbitos, colaborando en función del bien común y cómo las mujeres son fundamentales para lograrlo; sin importar su ubicación y sus condiciones socioculturales prima la sororidad”.
Con Montaño conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Consideración tienes sobre las mujeres rurales?
Cuando miramos la realidad y hablamos de desigualdad social podemos encontrar grandes diferencias entre las personas que viven en las zonas rurales a diferencia de la vida en lo urbano.
Pero las mujeres de la zona de la ruralidad son consideradas agentes clave para conseguir sus propios cambios ya sean educativos, económicos, sociales o políticos y una vez ya empoderadas puedan logran su propio desarrollo sostenible. Y empoderadas ese bienestar no solo es para ella si no que se convierte en uno colectivo con más personas, familias, comunidades y demás.
¿Como aumentar la participación política afro en Latinoamérica?
Podemos ver que de la participación política es un elemento potenciador de comunidades vulnerables para fomentar una cultura cívica que permita generar dinámicas, actitudes individuales y colectivas que permitan construir una cultural social, participativa como agentes clave para la potencialización y transformación de sus comunidades considero que las mujeres afro deben tener una participación dentro de los gobiernos locales como elemento fundamental para que exista un bienestar social y se abran grandes posibilidades para que las mujeres participen políticamente.
Buscando la vinculación de agentes externos, sean de manera privada o público, con el fin de generar acciones para que aumenten la participación política en mujeres afro en Latinoamérica.
Escuchar las voces de las mujeres afro protagonistas que permitan comprender e interpretar su contexto para mismos así proyectar soluciones objetivas y así permitir identificar las necesidades de algunas mujeres.
Crear políticas públicas según las necesidades de estas actoras.
Generar espacios éticos, políticos y prácticos con enfoque de género, que conduzcan a una vía de sororidad para ir en la búsqueda de relaciones positivas y aliadas con la política para generar acciones específicas para la erradicación social de todas las formas opresoras que históricamente han vivido las mujeres, con apoyo mutuo que conlleve al empoderamiento transcendental de cada una de las mujeres.
¿Cuéntame sobre tu vida, tu niñez, juventud y adolescencia, y como llegas a ser modelo, aparte me gustaría conocer los pormenores de tu carrera como modelo y recientemente graduada de Trabajo Social?
Nací en Puerto Tejada Cauca, mi pueblo cacaotero. Vivo con mis padres, mi madre se llama Damaris Montaño mi Padre Diego Luis González.
En el seno de una familia humilde pero rica en valores, toda mi niñez la vivi en el barrio Betania en la calle 16 en la casa # 8 a 10 lo que recuerdo durante mi niñez era que tenía vecinos historiadores nos sentábamos por horas y nos contaban un millón de historias, crecí jugando yeimi, bola, escondite, también reunía botella para venderlas en la chataterria, utilizaba una llanta usada como columpio en un árbol, solía tirar piedras a los árboles para tumbar cocadas o guama, ingresaba a los siembras de cañas de azúcar, bañaba en los ríos.
Crecí en un barrio con muchas dificultades, pero los buenos siempre hemos sido más, porque existió la vecina ¡traigan de a quinientos nos hacemos algo!, los adultos que cuando me portaba mal estaba ahí para reprenderme, con no me alcanzaría un par hojas para contarles como fue mi hermosa niñez en los barrios del oriente.
Como anteriormente mencione que soy modelo y luego seré Trabajadora Social les contare como llegue a esto.
Desde mi adolescencia comencé a identificar algunas prácticas y habilidades, una de ellas era que siempre me gusto velar por los demás, me gustaba solucionar los problemas de mis compañeros o amigos, hasta que me toco hacer mi proyecto de vida e investigué algunas carreras que fueran con mi perfil y con eso que tanto amo hacer y en esa búsqueda encontré la carrera perfecta para mí.
Por otro lado, siempre mi madre fue mi inspiradora para ser modelo, ella también lo fue gano varios reinados desde pequeña siempre usaba su ropa su zapatos, modelaba con la canción de Celia Cruz la negra tiene tumbao y ese movimiento es el que me caracteriza porque cuando me pongo tacones no me los pongo en vano, quien me ha visto sabe que no miento, amo mover las caderas, inicie mi proceso en la Escuela de Modelaje y Modales Divas y gracias a Angélica Lasso logre llegar al Molino donde ahí me desempeño como modelo, el Molino es ha sido mi oportunidad grande de realizar mi sueño.







