¿Cómo usar las td en la primera infancia?

0
1113

 

Alberto Cabezas /Foto-Medios

 

“Cuando hablo de primera infancia, me refiero a la etapa de la vida que va desde la concepción hasta la edad de seis años o hasta la edad de ingreso a la escolarización, aunque la onu (2005) la extiende hasta los ocho años.

Y esta etapa, a su vez, la divide en subetapas que presentan características de desarrollo cognitivo diferenciadas: de los 0 a 12 meses, del año a los 2 años, de los 2 a los 3 años, de los 3 a los 4 años, de los 5 a los 6 años, etc.

En el caso de este texto, me voy a enfocar sobre todo en los primeros grupos de edad que todavía no ingresan a la escuela”argumento Melania Brenes Monge, quien Vice Ministra Académica costarricense del Ministerio de Educación, Doctoranda en Educación de la Universidad de Almería, España. Ha sido docente universitaria por más de diez años en cursos de formación de nuevos profesionales en docencia, psicología e innovación educativa.

Con el Periódico Informativo Jbs conversó el Periódico Informativo JBS.

Entrevista

¿Las td tienen un rol en esta etapa de desarrollo?

Como mencioné antes, las neurociencias cognitivas han realizado aportes fundamentales al conocimiento del desarrollo cerebral infantil.

En la primera infancia ocurren procesos de neuromaduración que son esenciales para el desarrollo de habilidades y destrezas que tienen impacto directo en la autonomía e independencia de los infantes a lo largo de su vida.

En particular, para Cabrera Guillén el neurodesarrollo y la neuromaduración se encuentran implicados en el desarrollo de procesos atencionales, perceptivos, mnésicos, lingüísticos, comunicativos y motores que son la base para las funciones neuropsicológicas superiores, esas funciones que nos hacen seres humanos comunicativos, creativos y nos permiten en la vida resolver problemas complejos.Dentro de estas funciones, están unas llamadas ejecutivas centrales, que son capacidades indispensables para procesar información compleja sobre el mundo, por ejemplo, esas que nos permiten adquirir un lenguaje y comunicarnos con otras personas, aprender nuevas palabras o incluso adquirir varios idiomas desde que somos pequeños.

Para la Academia Americana de Pediatría (apa, por sus siglas en inglés, 2016), es muy importante “enfatizar a los adultos que las habilidades de pensamiento superior y las funciones ejecutivas son esenciales para el éxito académico, como por ejemplo la persistencia, el control de impulsos, la regulación emocional, el pensamiento creativo y flexible…”

Las td y los medios digitales en esta etapa de la vida, específicamente, luego de los primeros dos años de vida pueden favorecer el desarrollo de estas funciones como la anticipación, la planificación, la organización, la previsión de consecuencias, la toma de decisiones, la flexibilidad-perseverancia, el autocontrol, el automonitoreo y la autoevaluación (Guillén et al., 2017).

Por ejemplo, existen en línea opciones de programas o aplicaciones en que los niños, con la guía de un adulto, pueden escribir e ilustrar sus propios libros digitales, tanto con imágenes desarrolladas por ellos mismos como con imágenes interactivas que se encuentran disponibles.

Con el uso de opciones como esta, un niño de 5 a 6 años, siempre con el soporte de algún adulto, podría desarrollar una actividad que ejercite la previsión de consecuencias, realizando dibujos o recortando de revistas imágenes que se digitalicen con una cámara, y con las cuales invente una historia o cuento corto que no tenga final, y que tenga que ser ingeniado varias veces por él o ella, o por quien lo lee.

De esta manera, la narración da la posibilidad de que una historia tenga diversos finales que se puedan compartir en línea, o que invite a otros niños a crear un libro que dé continuidad a la historia de manera colaborativa.

En este tipo de tareas, las td ofrecen un potencial interactivo y colaborativo de manera inmediata que marca un factor diferencial con respecto a los libros impresos u otros materiales, y que enseña a los niños las posibilidades de creación colectiva que ofrecen hoy por hoy los medios digitales.

Considero relevante enfatizar aquí que, si bien las td pueden complementar el desarrollo de actividades para favorecer las funciones ejecutivas superiores de muy diversas formas, deben primar siempre las interacciones reales de los niños con otras personas y situaciones concretas de la vida real, para que su desarrollo sea exitoso y completo.

Para que el aprendizaje tenga lugar, Lerner y Barr (2014) hablan de la necesidad de trabajar con los niños la transferencia de la experiencia del ambiente en dos dimensiones (2D) que ofrecen las td al ambiente en tres dimensiones (3D) que se genera en la vida cotidiana real. Por ejemplo, las td pueden incluirse en espacios educativos y de juego en los que siempre estén presentes los recursos o materiales concretos como libros, papel, lápices de color, títeres, entre otros, que posibiliten el aprendizaje a través de la interacción directa con el entorno.

Debido a que durante los primeros años de vida las experiencias que implican el contacto físico con el medio son las que más potencian el aprendizaje, las td no pueden sustituir los artefactos de juego.

Nuevamente, deseo resaltar que la integración reflexiva y proporcionada es la que nos orienta hacia el posible aprovechamiento educativo satisfactorio y significativo de las td.

Según Lerner y Barr la investigación sobre el mejor aprendizaje en la primera infancia respalda que las experiencias de calidad, que ayudan a que los niños desarrollen habilidades, carácter, y que promuevan el éxito futuro en la escuela y en la vida a través de actividades de exploración, experimentación, resolución de problemas y creatividad son las que debemos buscar gestionar como adultos, tanto sin el uso de td como con su aprovechamiento.

¿Qué dicen los expertos sobre cómo usar las td en la primera infancia?

En el año 2012 la Asociación Nacional para la Educación de la Primera Infancia de Estados Unidos (naeyc, por sus siglas en inglés) y el Centro Fred Rogers para el aprendizaje inicial y los medios para la infancia de la Universidad de Saint Vincent publicaron una declaración general planteando una integración reflexiva de las td de manera progresiva y evolutivamente apropiada para el aprendizaje en la primera infancia.

Esta integración reflexiva debe ser entendida como aquella principalmente guiada por las metas de aprendizaje para los niños y niñas, tomando en consideración el conocimiento existente sobre cómo se desarrollan a ciertas edades y, en consecuencia con este conocimiento, sobre los posibles riesgos y las precauciones que deben tomarse para evitarlos.

De esta forma, se pueden considerar de manera general ideas sobre actividades, rutinas, interacciones y contenidos que se pueden aprovechar cuando se piense en usar td y medios digitales con niños en edad preescolar.

Por ejemplo, sobre todo aquellos contenidos que permiten interacción y colaboración de los niños con otros pueden tener un potencial educativo considerable si se usan con la guía de una persona adulta.

Otro de los organismos a nivel mundial más reconocidos en el tema de las recomendaciones sobre el uso de medios digitales por parte de los niños es la Academia Americana de Pediatría.

Desde su primer pronunciamiento al respecto, la apa ha mostrado una mayor apertura hacia la inclusión de td en la vida de los infantes.

Antes recomendaba su uso a partir de los 2 años y más recientemente replanteó la edad a 18 meses.

En el año 2016, afirmó que en la salud de los infantes se pueden reconocer, a partir de investigaciones, tanto potenciales efectos positivos como negativos.

Por lo tanto, su propuesta ha sido presentar una serie de pautas y herramientas asociadas para asegurar un plan de “dieta electrónica”.

Para esto generó un instrumento digital.

Este particular instrumento está orientado a que las familias puedan utilizar una herramienta digital interactiva de planificación para balancear el tiempo que los infantes pasan en el mundo real y virtual (se puede acceder a una versión en español del recurso).

Si introducimos los datos generales del niño o niños para los que se quiere hacer el plan, como la edad en años y meses, la herramienta presenta las áreas sobre las que hay que planear metas: zonas libres de pantalla, tiempos libres de pantalla, selección de diversos medios digitales, balance de tiempo con y sin td, ciudadanía digital, seguridad, sueño y ejercicio.

Para aquellas familias preocupadas por atender de mejor manera el tiempo que pasan los niños frente a las pantallas, este puede ser un insumo útil y valioso.

Las principales recomendaciones de la apa para usar td en la primera infancia son:

• Favorecer su uso con sentido, planificación y regulación porque las actividades prioritarias en el uso del tiempo de los niños deben ser necesariamente jugar, crear, hablar y dormir.

• Para los niños en edad preescolar, la cantidad de horas frente a las pantallas debe estar dosificada y debe ser manejada y acompañada en todos los casos por los adultos padres, cuidadores o maestros.

• La calidad del contenido que se presenta tiene una influencia decisiva en el desarrollo de los infantes, por lo que los adultos deben adquirir las competencias para seleccionar las mejores opciones para los niños.

 

 

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí