Alberto Cabezas /Foto-Medios
“Promover el interés por la lectura, la comunicación y el desarrollo del lenguaje en ambientes de aprendizaje con el apoyo de tecnologías digitales en la primera infancia. Aprender, leer, narrar la realidad y crear conjuntamente con otros. ¿Cómo acompañar estos procesos para convertir los dispositivos electrónicos en mucho más que juguetes sofisticados?” argumento Melania Brenes Monge, quien Vice Ministra Académica costarricense del Ministerio de Educación, Psicóloga y psicopedagoga costarricense.
Con el Periódico Informativo Jbs conversó el Periódico Informativo JBS.
Entrevista
¿Las tecnologías digitales: ¿Por qué y para qué en la primera infancia?
Las tecnologías digitales (td) son hoy en día uno de los motores que mueven la vida económica y social de las sociedades en prácticamente todos los países del mundo.
Hasta hace escasos 15 años la penetración de celulares no era generalizada, pero para el año 2016 en América Latina la tasa de penetración de suscriptores únicos era de 65 %, vislumbrando que en el año 2020 sea de 78 % (gsma, 2016).
Este contexto implica que la formación de las nuevas generaciones en el uso de las tecnologías actuales y las futuras sea un requisito ineludible.
Los más jóvenes en la actualidad tendrán que enfrentar el requerimiento de adaptarse continuamente a cambios tecnológicos disruptivos con una rapidez creciente.
Cuando hable de las td me estaré también refiriendo a medios digitales.
El contacto que los niños más pequeños tienen con las td ocurre prácticamente durante los primeros meses de vida.
Los medios digitales están aquí para quedarse.
Cada día más padres de familia y también maestros hacen un uso constante, y muchas veces inadecuado, de estos recursos para calmarlos, entretenerlos a través del juego e incluso para realizar actividades de aprendizaje.
Pero su utilización en estas edades debe estar mediada por un enfoque de tendencia desarrollista, es decir, un abordaje que oriente a decisiones sobre qué recursos usar y cuál es la manera más pertinente de hacerlo según el conocimiento existente sobre cómo se desarrollan los niños a ciertas edades.
¿cuáles son sus rasgos cognitivos y cuál es el estatus evolutivo característico de un grupo etario? .
Según Lerner y Barr (2014), los medios digitales se convierten en herramientas para el aprendizaje cuando necesariamente se toman en cuenta dos factores: el contenido y el contexto.
Cuando los niños están expuestos a contenido desarrollado para su edad y nivel cognitivo, y este es interactivo y de calidad, de manera que el niño emita eventuales respuestas a través de acciones, el aprendizaje puede ocurrir.
La penetración de las tecnologías en cada vez más ámbitos de la vida individual y social demanda para los ciudadanos una apropiación de las tecnologías digitales que les permita hacerlas propias, en el sentido de integrarlas en su repertorio de acciones para interactuar con el mundo.
Esto significa que sean capaces de resolver problemas, colaborar, interactuar y pensar críticamente en su manejo de las td.
A su vez, la unesco (2013) postula la ciencia y la tecnología como áreas emergentes de desarrollo de conocimientos en la primera infancia.
Este organismo internacional plantea una reflexión sobre la necesidad de que los niños sean educados desde tempranas edades en conceptos, modelos de pensamiento y habilidades que les permitan desenvolverse de manera efectiva en el mundo de hoy para crear, construir y aportar en el desarrollo del conocimiento y, por tanto, en beneficio de sus sociedades.
El potencial cognitivo, fisiológico y social de la primera infancia, respaldado por el desarrollo del conocimiento desde la neurociencia cognitiva, genera una mirada atenta a las posibilidades que esta etapa de la vida tiene para asegurar habilidades de pensamiento que contribuyan al desarrollo posterior del niño y a su proceso de aprendizaje a lo largo de la vida. Y es por eso por lo que la investigación sobre las implicaciones del uso de las td en esta fase de desarrollo ha cobrado vital importancia.
En años recientes, diversas disciplinas han enfocado su mirada en la primera infancia y, por lo tanto, existen esfuerzos importantes de políticas nacionales e internacionales para crear condiciones que favorezcan el desarrollo integral de los infantes menores de seis años de edad.
El interés marcado de los niños por las td no lo podemos pasar por alto.
Estas tecnologías están presentes constantemente para muchos de ellos en su vida social, las reconocen como medios posibles para interactuar con otras personas y para acceder a información en diferentes formatos atractivos e interesantes a todos sus sentidos.
Es necesario tomar en consideración, no obstante, que aun con la alta diseminación de las td en los diferentes países de América Latina, persisten brechas digitales entre la población según su contexto socioeconómico o incluso geográfico, apuntando a diferencias acentuadas entre niños de zonas rurales y urbanas y a su vez entre niños de familias con más altos y bajos ingresos.
Existe un campo emergente de investigación que ha hallado resultados relevantes sobre la contribución de las tecnologías para el desarrollo de la alfabetización, la comunicación y el lenguaje en la primera infancia, sobre todo en los contextos más desfavorecidos y vulnerables.
Billington (2016), con el apoyo del Fondo para la Alfabetización Nacional de Inglaterra, indica que esta entidad ha hecho inversiones fuertes y sostenidas en promover la adquisición de habilidades de comunicación, lenguaje y alfabetización.
En años recientes diversas disciplinas han enfocado su mirada en la primera infancia y, por lo tanto, existen esfuerzos importantes de políticas nacionales e internacionales para crear condiciones que favorezcan el desarrollo integral de los infantes en edades tempranas.
Esta organización afirma, con una importante fundamentación científica, que estas habilidades se requieren como prerrequisito para la lectura, la escritura y el aprendizaje futuro.
La autora ha examinado resultados de investigación sobre el uso de las td en estas edades para el desarrollo de habilidades llegando a algunas conclusiones y recomendaciones que reconocen tanto sus potencialidades como las previsiones que se deben tomar en cuenta para evitar resultados negativos en los infantes.
En primer lugar, el uso de tabletas o celulares con aplicaciones orientadas al incremento del conocimiento en vocabulario, consciencia de conceptos escritos y escritura emergente puede favorecer la preparación de la lectura, sobre todo en niños en condiciones vulnerables.
La autora hace referencia a un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (mit) en el 2016, en que se trabaja con infantes provenientes de comunidades en desventaja social, para valorar el impacto de aplicaciones en tabletas orientadas a prepararlos para la lectura.
Los resultados mostraron un incremento en el puntaje de los estudiantes en las pruebas realizadas, lo que muestra una correlación entre el uso de las td y el favorecimiento de las habilidades preparatorias para la lectura, incluyendo el reconocimiento de letras y palabras.
En niños de estos contextos, el acceso a contenido de calidad a través de las td es una de las opciones para considerar, específicamente en el trabajo con poblaciones con acceso limitado a materiales de lectura impresos, lo que contribuye al cierre de brechas con respecto a familias cuyo poder adquisitivo les permite acceder a libros y otros recursos de alto costo y que son necesarios para asegurar el capital cultural de la familia.
En segundo lugar, Billington (2016) plantea que el uso de las td parece ser mejor recibido por los infantes cuando se usa con la guía y la interacción de adultos, facilitando de esta manera el contacto directo y la comunicación entre niños y adultos, así como el desarrollo de habilidades sociales.
Por lo tanto, es imperativo evitar el uso de pantallas en solitario en este momento de la vida.
Y, en tercer lugar, indica que, aunque existe evidencia científica sobre la afectación del sueño en los niños con el uso prolongado de las td , no es todavía suficiente la investigación que pruebe afectaciones a nivel cognitivo.
El principal planteamiento de esta autora es que las tecnologías en la primera infancia deben ser utilizadas como herramientas complementarias a otras, que generen ambientes de calidad para el aprendizaje y el desarrollo.
Existen voces a favor y en contra del aprovechamiento de las td en la primera infancia. Pero ambas perspectivas presentan resultados que generan un contrabalance.
Por un lado, la perspectiva más restrictiva (usualmente de corte más médico) asocia el uso de las td con una alta tendencia al sedentarismo de las personas, el aislamiento social, la baja interacción y la obesidad (apa, 2016).
Y, por el otro lado, una visión más entusiasta que destaca, por ejemplo, resultados de estudios asociados al incremento de la disposición de padres de familia para realizar con sus hijos actividades de aprendizaje con el apoyo de las td.
Desde ambas perspectivas existe una coincidencia en cuanto a recomendaciones para el adecuado uso de las td en la primera infancia relacionadas con el tiempo, el contenido y el contexto.
Existe evidencia sobre el impacto positivo de estos dispositivos para el desarrollo de la lectoescritura, el lenguaje y el aprendizaje colaborativo con docentes, habilidades relacionadas con el reconocimiento visual y auditivo de letras (Neumann, 2014) y la preparación para la lectura.
Por lo tanto, la propuesta de este texto se enfoca en presentar las posibilidades que las td, usadas siempre con la mediación, las precauciones y el acompañamiento adecuados, en una cantidad de tiempo prudencial y con contenidos aptos para los niveles de desarrollo de los infantes, pueden ofrecer para el aprendizaje de todos los niños, sobre todo de aquellos en condiciones social y económicamente más desfavorecidas, que encuentran en las td una oportunidad de acceso a material educativo de calidad.







