Alberto Cabezas/Foto-Medios
“Las religiones occidentales dan importancia a la reflexión interna y a la búsqueda de Dios en medio de los desastres, como lo hemos visto recientemente con esta pandemia” argumento Francisco Cordero Gené, quien es Relacionista Internacional costarricense.
Con Géne conversó el Periódico Informativo Jbs
Entrevista
¿Concuerdas que nuestros antepasados tuvieron que pasar momentos similares o peores al que el estamos vivimos en el siglo 21 con el CORONAVIRUS como revoluciones, pestes, etc.?
Por supuesto que en Centroamérica la primera experiencia histórica que recordamos es la peste bubónica causada por la contaminación con cadáveres de William Walker en los pozos de agua.
Entonces los chinos contaban la historia de Zhang Daoling, un antiguo taoísta que vivió durante la Dinastía Han Oriental (25 a.C.-220 d.C.) describe cómo guio a sus discípulos a responder a las plagas con arrepentimiento.
Zhang pidió a los enfermos que escribieran las malas acciones que habían cometido a lo largo de sus vidas, y que luego juraran a la divinidad que no volverían a cometer malas acciones.
El budismo tiene lecciones similares.
Los budistas creen que la vida conlleva inherentemente sufrimiento y que todo lo que sucede en la vida es un resultado del karma.
El budismo enseña fundamentalmente que el buen karma o la virtud es recompensada y que el mal karma o el pecado es castigado, y que ser virtuoso puede proteger a uno de las catástrofes.
¿Se pensaba que las pestes eran de la edad media en algún momento?
El concepto de peste o pestilencia en efecto se acuñó antes del proceso científico que descubrió que las enfermedades se transmiten en el mundo de los microbios… pero la medicina pre-científica era muy influida por los mitos de la religión y la magia.
Si nos atenemos a los registros históricos, la mayor epidemia de peste de Europa, entre 1346 y 1347, es responsable de una mortandad de casi la mitad de su población total “La Peste Negra”.
Sin mucha certeza, pues no había realmente una historia de como ahora, se hablaba de su primera aparición durante el siglo VIII en época de Justiniano en los países alrededor del Mar Báltico, sin tener más noticias de algo parecido.
Durante la edad media se le atribuía como causa de las plagas, cambios geológicos, meteorológicos, estacionales u otras como castigo divino, embrujos o envenenamiento que convenientemente atribuían a algún enemigo.
Por ejemplo, en España escogieron culpar a los judíos, sólo por una supuesta estadística que había menos enfermos entre judíos infectados que cristianos, sin darse cuenta que ellos vivían con mejores condiciones higiénicas.
También se le echó la culpa a los extranjeros y peregrinos., hasta que se hicieron investigaciones en 1894.
¿ Donde inicia la historia de las gripes?
Hipócrates en antigua Grecia, ya describió la gripe en el siglo V a.c.
La primera pandemia identificada ocurrió en el año 1580; desde aquel momento, se han detectado varias. En el siglo XX se recuerdan las de 1918 (la gripe “española»), la de 1957 (la gripe “asiática»), la de 1968 (la gripe “de Hong Kong») y la de 1977 (la gripe “rusa»).
Los nombres reflejan la creencia popular acerca del origen de la infección, aunque se sabe que la mayoría de los episodios se originaron en China.
La gripe (influenza o flu, en inglés) toma su nombre de la creencia de los hombres de la Edad Media en que era la “influencia” de los astros y de otros cuerpos celestiales la que producía los síntomas de la gripe.
La gripe es causada por un virus de la influenza, lo más común tipo A y B.
La mayoría de las personas contraen la gripe cuando inhalan gotitas provenientes de la tos o los estornudos de alguien que tenga gripe.
Usted también la puede contraer si toca algo que contenga el virus y luego se toca la boca, la nariz o los ojos.
A menudo, las personas confunden resfriados con gripe. Son diferentes, pero usted podría tener algunos de los mismos síntomas.
La mayoría de las personas sufre un resfriado varias veces cada año. Al contrario, las personas contraen gripe solo una vez en varios años.
Algunas veces, usted puede contraer un virus que le provoca vómitos o diarrea. Algunas personas llaman a esto «gastroenteritis viral» (gripe estomacal)».
Esto es un nombre errado porque este virus no es la gripe real. La gripe afecta principalmente la nariz, la garganta y los pulmones.







