Venezuela: suspensión de negociación gobierno oposición muestra negativa de régimen de dialogar en buena fe, dice Estados Unidos

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George Rodríguez / Foto – Medios

La suspensión dela negociación que gobierno y oposición venían desarrollando en procura de solución a la crisis humanitaria de Venezuela, muestra que el régimen del cuestionado presidente venezolano, Nicolás Maduro, se niega a dialogar honestamente, aseguró hoy el gobierno de Estados Unidos.

El régimen madurista usó las negociaciones, auspiciadas por Noruega, como acción dilatoria, aseguró, en un comunicado, la vocera del Departamento de Estado norteamericano, Morgan Ortagus.

“La suspensión de las conversaciones, auspiciadas por Noruega, entre el gobierno interino de Venezuela y el ex régimen de Maduro, refleja la negativa del régimen a negociar en buena fe”, indicó la portavoz, y agregó que “una vez más, el régimen ve las negociaciones como una táctica dilatoria, y ha subvertido los esfuerzos de buena fe por hallar una solución política pacífica”.

Mediante esa conducta, el gobierno madurista saboteó las conversaciones, aseguró la funcionaria, en alusión al proceso inaugurado al inicio mayo, en Estocolmo, la capital noruega, donde continuó hasta mediados de junio, para proseguir, al comienzo de julio, hasta su interrupción dos semanas después, en la isleña nación caribeña de Barbados.

El régimen madurista “ha anunciado, ahora, un plan diñado para sabotear a la Asamblea Nacional, la última institución democrática que queda en Venezuela”, agregó.

La vocera aludió así al parlamento unicameral venezolana, cuya mayoritaria integración opositora lo mantiene como la única institución estatal venezolana que no es controlada por el Poder Ejecutivo.

La Asamblea Nacional (AN), es presidida por el diputado opositor Juan Guaidó, el autoproclamado presidente encargado (interino) del caribeño país sudamericano.

“Maduro y sus secuaces engañaron a un pequeño grupo marginal de políticos a participar en “llamadas conversaciones” y los presentaron inadecuadamente como representantes de la oposición democrática”, denunció.

La portavoz hizo, así, referencia al acuerdo firmado ayer por el gobierno madurista y un grupo de partidos opositores, para permitir el regreso, a la AN, de medio centenar de diputados oficialista, y dar inicio a un proceso de diálogo.

Ello, un día después de que Guaidó anunció que, a causa de la conducta del régimen, las negociaciones que venían desarrollándose en Barbados, quedaban finalizadas.

Ortagus aseguró además, este día,  que “Estados Unidos sigue apoyando a Juan Guaidó (…) legítimo presidente interino de Venezuela”, por lo que “cualquier negociación seria debe ser entre el ex régimen y el presidente interino Guaido”, y “al como hemos dicho repetidamente, las sanciones de Estados Unidos no serán levantadas hasta que Maduro se haya ido”.

El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, viene aplicando sanciones económicas contra altos funcionarios civiles y militares del gobierno madurista, lo mismo que contra personas allegadas al cuestionado presidente, incluida su esposa, Cilia Flores.

En ese sentido, el gobierno de Trump anunció, hoy, la aplicación de sanciones a tres venezolanos vinculados a Maduro y lo que describió como 16 entidades en las cuales esas personas tienen participación.

La aplicación de una medida punitiva estadounidense, anunciada el 5 de agosto, determinó la declaración, dos días después, por Maduro, de que su delegación no asistiría a la sesión negociadora programada para los días 6 y 9 del mismo mes, en Kingstown, la capital barbadense.

Esa sanción bloqueó el uso de propiedades o intereses en propiedades que el régimen madurista posea en Estados Unidos.

“Luego de evaluar el escenario de agresión criminal del imperialismo en contra de nuestro país y al observar la indignante postura de la oposición venezolana, decidí no enviar la delegación venezolana a la mesa de diálogo en Barbados”, tuiteó, entonces, el mandatario.

Y, en declaraciones que formuló, el mismo día, a la emisora estatal Venezolana de Televisión (VTV), ratificó la decisión, anunciando que “he propuesto que se establezca una agenda permanente de diálogo, pero, esta semana, el imperialismo norteamericano se volvió loco, y metió una puñalada trapera al alma de Venezuela”, medida por la cual grupos opositores “salieron a hacer fiesta, a aplaudir”.

En la declaración de este día, la portavoz del Departamento de Estado denunció, asimismo, que “mientras estaban en marcha las negociaciones de Oslo, el ex régimen ilegalmente retiró las inmunidades  parlamentarias de más de dos docenas de miembros democráticamente elegidos de la Asamblea Nacional”, y “también ha continuado torturando y asesinando a opositores”.

“Estados Unidos continúa apoyando al presidente interino Juan Guaidó, a la Asamblea Nacional, y al pueblo venezolano, quienes procuran restaurar la democracia en su país”, indicó.

Venezuela registra, hace cuatro años, una creciente crisis humanitaria, política y de seguridad, cuya agudización ha obligado –hasta el momento- a aproximadamente cuatro millones de personas a desplazarse, vía terrestre, a países sudamericanos, principalmente hacia los limítrofes Brasil y Colombia, además de Ecuador y Perú, así como, más al sur, Argentina y Chile.

Quienes han emprendido el masivo éxodo, han señalado que lo han hecho a causa de la represión antiopositora, violaciones a los derechos humanos, además de escasez general de alimentos y otros productos de consumo básico, fuertemente reducido poder adquisitivo de los salarios, y extendida falta de oportunidades.

 

 

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