George Rodriguez
La Secretaría general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) condenó hoy los hechos de violencia que Nicaragua registra hace dos días, incluidas las pérdidas de vida de dos civiles y un oficial policial.
Por su parte, la cancillería de Nicaragua rechazó lo expresado ayer por su contraparte costarricense respecto a esa situación.
Los pronunciamientos se registraron mientras en Managua –la capital de Nicaragua- y otras ciudades de ese país continuaban los enfrentamientos entre manifestantes opositores y simpatizantes del gobernante y ex guerrillero Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), con intervención de fuerzas policiales antimotines, de acuerdo con versiones periodísticas originadas en esa nación centroamericana limítrofe con Costa Rica.
Los manifestantes, principalmente estudiantes universitarios y pensionados, salieron a la calle, en Managua y otras ciudades –incluidas León, Masaya y Matagalpa-, para protestar contra reformas introducidas, por recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI) al sistema de pensiones, de modo de proporcionar sostenibilidad al Instituto Nicaragüense de Seguro Social (INSS), según las mismas fuentes.
Los incidentes, que comenzaron hace dos días y se enmarcan en descontento de sectores nicaragüense por reformas al sistema de pensiones del Instituto Nicaragüense de Seguro Social (INSS), han generado decenas de heridos y detenidos.
La Secretaría General de la OEA manifestó, en un breve “Comunicado sobre hechos de violencia en Nicaragua”, que viene “siguiendo con preocupación los hechos de violencia acaecidos en Nicaragua en las últimas horas”.
También, y sin referirse a detalles al respecto, indicó que “condena todo tipo de violencia y los asesinatos cometidos contra los ciudadanos civiles Richard Edmundo Pavón Bermúdez y Darwin Manuel Urbina, y el Sub Inspector de Policía Hilton Rafael Manzanares Alvarado”.
En ese sentido, el diario opositor nicaragüense La Prensa informó que “las protestas de universitarios con morteros, pedradas y enfrentamiento con policías antidisturbios revivieron este jueves, en la Avenida Universitaria de Managua y en los recintos de las universidades públicas, dejando la muerte de Darwin Manuel Urbina, trabajador de un supermercado que pasaba por la Upoli (Universidad Politécnica) durante el enfrentamiento, el policía Jilton Rafael Manzanares y Richard Edmundo Pavón Bermúdez, activista sandinista de Tipitapa (en las afueras de la capital”.
La Secretaría General de la OEA indicó que, “al mismo tiempo, hace un llamado a la paz, al respeto de la institucionalidad y a esclarecer los crímenes cometidos”.
“La Secretaría General reconoce el legítimo derecho a la protesta pacífica, así como la libertad de expresión en el marco del Estado de Derecho”, según lo indicado en el texto de cuatro párrafos.
El pronunciamiento de la OEA ocurrió un día después de un llamado que la cancillería de Costa Rica formuló, a que la situación de violencia en Nicaragua sea resuelta por la vía del diálogo y en respeto a los derechos humanos, lo que generó una fuerte reacción de su contraparte nicaragüense.
“Hacemos un llamado para que todos los derechos humanos se respeten, para que no hayan actos de violencia, y, sobre todo, para que esto se pueda solucionar por vías pacíficas, y por medio del diálogo”, dijo, la tarde de ayer, el director general de Política Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores Christian Guillermet, en un mensaje grabado.
“Es importante mantener, siempre, la paz social, y, en ese sentido, creemos que no contribuye mucho el hecho de cercionar la libertad de expresión”, agregó Guillermet, quien señaló que, “por eso, hacemos un llamado, al gobierno de Nicaragua, también, para que, en el respeto tradicional de los derechos humanos, también reconsidere la posición del cierre de ciertos medios de comunicación».
Según las informaciones generadas ayer en Managua, el gobierno ordenó la suspensión de las respectivas señales de las estaciones locales de televisión 100% Noticias y Canal 12, medios que estaban transmitiendo las acciones callejeras de protesta.
“Toda situación de violencia, de exaltación social, lógicamente que causa preocupación, y seguimos, por ello, con muchísima atención, lo que está sucediendo en el hermano país, y vecino, de Nicaragua”, dijo Guillermet, quien aseguró, además, que “es importante mantener, siempre, la paz social, y, en ese sentido, creemos que no contribuye mucho el hecho de cercionar la libertad de expresión”.
“Costa Rica es un país respetuoso de los derechos humanos, es un país miembro del Sistema de (la) Integración Centroamericana, por lo cual porta un especial interés a los países hermanos de la región centroamericana”, indicó el funcionario, en el mensaje de casi un minuto y medio de duración.
La cancillería de Nicaragua reaccionó rápidamente, mediante una nota de seis puntos contenidos en dos páginas, rechazando, también ayer, el pronunciamiento costarricense.
Tras señalar que tomó nota de las declaraciones de Guillermet, el ministerio señaló que “las políticas del Gobierno de Nicaragua no son competencia del Gobierno de la República de Costa Rica, como tampoco lo son “las particularidades de nuestra Política Interna y las circunstancias en que nuestro Gobierno toma Decisiones de Estado”.
“El Gobierno de Nicaragua llama la atención del Gobierno de Costa Rica sobre los Principios de No Injerencia y No Intervención en los Asuntos de otros Estados y Pueblos, y le recuerda que todos somos signatarios de Obligaciones Internacionales que nos exigen Respeto a la Soberanía y a las Decisiones Nacionales”, agregó la nota firmada como Ministerio de Relaciones Exteriores, y dirigida al Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.
“Todas sus Consideraciones sobre las Políticas nicaragüenses y del Estado nicaragüense, solo corresponden a nicaragüenses que vivimos y trabajamos en un País Libre, donde la Esperanza anima nuestros pasos para seguir luchando contra la Pobreza”, agregó.
Dos de los seis puntos fueron destinados a criticar el trato, descrito como “excluyente” y “racista”, que los cientos de miles de inmigrantes nicaragüenses lo mismo documentados que indocumentados –más de un millón de personas, según diferentes cálculos- reciben en Costa Rica.
Esos inmigrantes se desempeñan, principalmente, en los sectores laborales agrícola, doméstico, de seguridad y de la construcción, y en el informal.
“Les recordamos que el Gobierno de Nicaragua siempre ha reclamado al Gobierno de Costa Rica por el tratamiento discriminatoria, denigrante, excluyente, y muchas veces racista, que reciben allá nuestr@s Herman@s nicaragüenses”, manifestó la cancillería, en la nota.
“Les recordamos que es tratamiento poco civilizado, nada humanista, y de ninguna manera Cristiano, no corresponde con las Convenciones Internacionales sobre Derechos Humanos, o Derechos de las personas Migrantes, que entendemos han sido suscritas por el Estado costarricense”, agregó.
De acuerdo con las informaciones generadas en Managua, las reformas determinaron el alza de la cotización de los trabajadores de 6.25 a 7.0 por ciento, a partir del 1 de julio de este año.
Entretanto, la cuota patronal fue elevada, a partir del 1 de julio, de 19 a 21 por ciento, para subir un punto el 1 de enero del año próximo, además de 0.5 puntos adicionales cada año, a partir de 2020, hasta llegar a 22.5 por ciento.









