Gerardo Sánchez M./Foto-Medios
Una voz acompaña a muchas voces, los pueblos afrodescendiente del Caribe nicaragüense reclaman justicia y el cese de la matanza de los colonos sandinista contra la población indígena indefensa. El pronunciamiento surge a raíz del asesinato de 13 indígenas en las últimas semanas, los crímenes siguen impunes y el desplazamiento forzado de estás humildes familias hasta ahora no han podido ser detenidos.
El Estado de Nicaragua violenta su compromiso internacional con Naciones Unidas al no respetar los Derechos Humanos ni los Acuerdos de los Derechos de los Pueblos originarios, indígenas y afrodescendiente al lanzar armados a los esbirros del gobierno orteguista para desplazar de sus históricos territorios a los hermanos de las diferentes étnicas de sus tierras para explotar el oro, la madera y su rica flora y fauna.
Mamá Grande expresó su solidaridad y repudio a está catástrofe humana. El Consejo de Ancianos discute desde éste fin de semana las actividades a realizar para denunciar y tratar de detener está sistemática represión orquestada por el mismo gobierno del tirano Ortega.






