La prensa nicaragüense denuncia saqueo de oro costarricense: minería ilegal en Crucitas termina en Nicaragua
Por Alberto Cabezas
Periódico Informativo JBS – Sección Internacionales
Fuente principal: Diario La Prensa de Nicaragua
San José / Managua — El diario nicaragüense La Prensa informó este jueves que el Gobierno de Costa Rica prepara una denuncia internacional ante la administración del expresidente estadounidense Donald Trump, alertando sobre la extracción ilegal masiva de oro en la zona de Crucitas, al norte de Costa Rica, y su traslado sistemático hacia Nicaragua, donde presuntamente es adquirido, procesado y exportado.
Según detalla La Prensa en su publicación dirigida a la opinión pública nicaragüense, autoridades costarricenses sostienen que grandes volúmenes de oro extraídos ilegalmente en suelo tico están cruzando la frontera para ingresar al circuito minero-industrial nicaragüense, lo que configura un fenómeno de carácter transnacional, con impactos ambientales, económicos, sociales y diplomáticos.
La información señala que este flujo irregular de mineral estaría siendo facilitado por redes de minería artesanal ilegal, conocidas localmente como coligalleros, que operan bajo estructuras organizadas, con logística de transporte, financiamiento y comercialización.
Operativos y decomisos masivos
De acuerdo con el reportaje de La Prensa, las autoridades costarricenses han decomisado más de 16.000 sacos de material aurífero, extraídos ilegalmente de Crucitas, lo que evidencia la escala industrial que ha alcanzado esta actividad delictiva.
Las autoridades alertan que, lejos de disminuir, la presión sobre la zona norte continúa aumentando, debido al desplazamiento de mineros nicaragüenses, empujados por las concesiones industriales y la precarización laboral en su país, quienes cruzan la frontera en busca de subsistencia, agravando el deterioro ambiental y social.
Empresas extranjeras bajo sospecha
La Prensa también recoge los señalamientos de autoridades costarricenses sobre el posible involucramiento indirecto de empresas mineras extranjeras que operan en Nicaragua, particularmente de capital chino, las cuales estarían comprando y procesando oro de origen ilícito, incorporándolo a la cadena formal de exportación.
Este aspecto adquiere especial relevancia por el rápido crecimiento del sector minero nicaragüense, que se ha convertido en una de las principales fuentes de divisas del país, en un contexto de aislamiento internacional del Presidente de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Crisis ambiental sin precedentes
El medio nicaragüense destaca que la minería ilegal en Crucitas ha provocado una devastación ambiental severa, con afectación directa a bosques, ríos y acuíferos, así como un incremento sostenido del uso de mercurio y cianuro, altamente contaminantes.
Además del daño ecológico, se reporta un aumento de la violencia, la trata de personas, el narcotráfico y otras economías criminales, lo que ha transformado la frontera norte costarricense en un corredor binacional de economías ilícitas.
Hacia una denuncia internacional
Según La Prensa, la decisión de Costa Rica de llevar el caso ante la administración Trump busca internacionalizar la denuncia y presionar para que este fenómeno sea tratado como un problema de seguridad regional, ligado al crimen organizado transnacional y al tráfico ilegal de recursos estratégicos.
El objetivo, subraya el medio, es evidenciar el papel pasivo —cuando no cómplice— del Estado nicaragüense, al permitir la entrada y procesamiento de un recurso obtenido ilegalmente en territorio costarricense.
Un conflicto estructural regional
La cobertura de La Prensa advierte que el caso Crucitas no es un hecho aislado, sino la expresión de un modelo extractivista profundamente desigual, donde convergen pobreza, expulsión social, concesiones mineras transnacionales, corrupción estatal y devastación ambiental.
Mientras Costa Rica enfrenta el costo ambiental, social y de seguridad, Nicaragua se beneficia del auge de las exportaciones auríferas, que ya superan los 2.000 millones de dólares anuales, consolidando al oro como uno de los principales pilares económicos, según indicó este medio.









