Desde Oaxaca, tierra de raíces zapotecas, comparto este poema en el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, como un canto a la mujer Za’a “Gente nube”—, guardiana de la memoria, la tierra y la palabra.
Soy mujer Za’a
Soy hija de la Madre Tierra,
llevo en la Piel el color de su memoria.
Soy hermana del agua,
que me enseña a fluir sin miedo,
hermana del sol,
que enciende mi fuerza cada día,
y amiga del viento,
que lleva mis palabras hasta el horizonte.
Vengo de las nubes,
de su manto suave y eterno.
Traigo en la sangre la voz de mis abuelos,
el eco de los cantos que nunca mueren,
y la semilla sagrada
que germina en cada paso.
Soy mujer Za’a,
mi raíz se hunde en la montaña,
mi Espíritu danza con los ríos,
mi corazón guarda la memoria del maíz.
Soy fuerza, soy ternura,
Soy el puente entre pasado y futuro.
Y cuando mi voz se eleva,
no hablo sola:
habla la tierra,
habla el cielo,
habla la dignidad de mi pueblo,
que vive, resiste y florece.
Elizabeth Alejandra Castillo Martínez/ Liaazhny
Oaxaca México.







