En la antesala de las elecciones nacionales, el sector agrícola de Cartago cerró su participación pública con un conversatorio que volvió a colocar en el centro del debate electoral la crisis estructural del agro costarricense, la política comercial del país y la representación política de quienes producen los alimentos. La actividad se realizó este lunes en la sede del Sindicato Unión de Trabajadores Agrícolas de Cartago (UTRAC) ubicado en Paraíso de Cartago.
El encuentro reunió a agricultores, trabajadores del campo, representantes del sector hortícola y organizaciones sociales, en un contexto marcado por años de movilización, marchas y reclamos ante la falta de políticas públicas efectivas para el agro. Tractores en las calles, protestas y negociaciones fallidas han sido parte del escenario que hoy
desemboca en una elección donde el voto rural busca hacerse escuchar.
Un sector en movilización permanente
Durante los últimos años, agricultores de Cartago y otras regiones del país han protagonizado marchas y acciones de presión ante lo que consideran un abandono sistemático del campo. Las protestas, algunas de ellas recordadas por la participación masiva de tractores, han denunciado la caída de precios, el encarecimiento de insumos, la intermediación abusiva y la apertura comercial sin salvaguardas.
En el conversatorio, se recordó que estas movilizaciones no han sido hechos aislados, sino parte de una lucha constante por la sobrevivencia del sector agrícola, especialmente el hortícola y el pequeño productor.
Comercio internacional y decisiones sin consulta
Renzo Céspedes, licenciado y especialista en mercadeo internacional, ofreció un análisis crítico del modelo de apertura comercial impulsado por el Estado costarricense. Señaló que la posible adhesión al Convenio Transpacífico (CPTPP) profundizaría una lógica que ya ha golpeado duramente al agro.
“El gobierno negocia sin consulta. Se toman decisiones a espaldas del agricultor. El comercio internacional es técnico, pero se ha manejado sin considerar las condiciones reales del país”, afirmó.
Céspedes explicó que Costa Rica mantiene tratados de libre comercio con al menos seis países, pero que las exportaciones agrícolas hacia esos mercados son mínimas, mientras el productor nacional debe competir con aranceles en cero frente a países con altos subsidios y mayores capacidades productivas.
Intermediación, precios y pérdida de renta
Uno de los puntos más reiterados fue el papel de las cadenas comerciales y la intermediación en la formación de precios. Según se expuso, gran parte del valor generado por la producción agrícola no llega al productor, sino que queda en manos de intermediarios y grandes superficies comerciales.
“El 60 % del negocio se queda en intermediarios. El agricultor produce, pero no define el precio”, señaló Céspedes, quien también cuestionó que el país apenas capte un 0,9 % de renta proveniente del régimen de zonas francas.
Esta situación, afirmaron los participantes, ha llevado a que muchos agricultores trabajen al límite de la rentabilidad o incluso en pérdida, sosteniendo el abastecimiento alimentario del país sin una compensación justa.
Producción nacional en riesgo
El conversatorio abordó con detalle la situación de cultivos sensibles como arroz, papa, cebolla, tomate y fresa, productos que enfrentan una competencia directa con importaciones provenientes de países como Estados Unidos, Canadá, Australia y Perú.
En el caso del arroz, se denunció un debilitamiento deliberado del sector, mientras que en otros cultivos se señaló la imposibilidad de competir en igualdad de condiciones debido a los altos costos internos, los impuestos y las exigencias logísticas.
Céspedes también cuestionó la viabilidad de exportar a mercados lejanos como Japón, debido a los costos de transporte, los tiempos en puertos y la falta de infraestructura adecuada, lo que pone en duda los beneficios reales de ampliar tratados comerciales sin una política de acompañamiento.
Aura Martínez y la disputa por representación política

En el espacio, Aura Martínez, candidata a diputada por el Partido Esperanza Nacional en la provincia de Cartago, reafirmó su rechazo al CPTPP y su compromiso con el sector agrícola. Su intervención estuvo marcada por un recorrido por las luchas del agro y su participación directa en movilizaciones.
“Todos los años hemos tenido que luchar. La marcha de los tractores marcó un antes y un después para el sector agrícola, pero seguimos sin lograr la unidad que necesitamos”, expresó.
Martínez recordó episodios de represión durante las protestas, incluyendo la detención de agricultores, y subrayó que su candidatura busca trasladar esas demandas del campo al ámbito legislativo.
El agro frente a las urnas
Más allá de las posiciones partidarias, el conversatorio funcionó como un cierre simbólico de la agenda pública del agro en el contexto electoral. Desde la UTRAC, organización anfitriona, se reiteró la defensa del empleo rural, la producción nacional y los derechos de quienes trabajan la tierra.
A pocas horas de la votación, el mensaje del sector agrícola en Cartago fue claro: sin consulta, sin políticas públicas que fortalezcan la producción nacional y sin un Estado que asuma un rol activo, el campo continuará perdiendo terreno. En las urnas, el agro no solo elige representantes, sino que busca definir si su voz seguirá siendo marginal o finalmente tendrá peso en las decisiones del país.










