La tranquila localidad de Cáceres se ve sacudida por la revelación de una oscura secta que operaba a sus anchas durante dos décadas, sin levantar sospechas entre los vecinos. La líder, Itziar, de 60 años, y su esposo, fueron detenidos durante la Operación Absit, dejando al descubierto prácticas aberrantes que incluían terapias sexuales extremas para «curar» la homosexualidad.
La pareja, al frente de la Escuela Aquí y Ahora, había creado un entorno aparentemente inofensivo en una finca de La Vera. Sin embargo, tras las rejas de esta supuesta escuela, se llevaban a cabo talleres «sexuales» donde los participantes, en su mayoría de clase media-alta, desembolsaban hasta 2.000 euros al mes. Trece valientes víctimas han denunciado los horrores a los que fueron sometidas.
Lo más alarmante de esta secta radica en las terapias «curativas» para homosexuales, donde la líder convencía a sus seguidores de que podían cambiar su orientación mediante métodos extremos. Entre las prácticas se encontraba mantener relaciones sexuales con la propia Itziar, llevando la manipulación y el abuso a extremos inimaginables.
La alerta que desencadenó la operación policial llegó en marzo a través de un correo electrónico, detallando el calvario de un hombre. Itziar sostenía un discurso de odio hacia la homosexualidad, atribuyéndola a supuestas seducciones maternas. La secta también extendía sus garras a menores, suministrándoles marihuana como parte de las coacciones a hijos de adeptos.
Los talleres sexuales, según las investigaciones, incluían escenificaciones de violaciones y promovían la separación de parejas estables. Itziar, licenciada en Ciencias de la Información, ejercía una influencia dominante, exigiendo obediencia ciega a sus seguidores. La secta, que contaba con hasta 50 adeptos en la finca y operaba también en Madrid, operaba aislada de su entorno, con pagos mensuales que oscilaban entre 1.500 y 2.000 euros, realizados en negro. La Agencia Tributaria ha iniciado una investigación por fraude que podría rondar los dos millones de euros.
A pesar de las detenciones, el matrimonio fue puesto en libertad con cargos y regresó a la finca. La investigación sigue su curso, con trece víctimas ya identificadas. La Escuela Aquí y Ahora, con sus prácticas aberrantes, ha sido desarticulada, dejando al descubierto un oscuro mundo de manipulación y abuso. La sociedad cacereña se enfrenta ahora a la difícil tarea de sanar las heridas causadas por esta secta destructiva que ha operado en su propio territorio durante décadas.







