Candidatos presidenciales cuestionan conducta de Rodrigo Chaves tras incidente con votantes en Curridabat
José, Costa Rica.— El gesto burlón del presidente de la República, Rodrigo Chaves, hacia un grupo de votantes que lo increpó a las afueras de la Escuela de Excelencia Juan Santamaría, en Curridabat, el pasado domingo 1° de febrero, continúa generando reacciones en el ámbito político, particularmente entre candidatos presidenciales que compiten en las elecciones nacionales.
El episodio, captado en video y difundido ampliamente en redes sociales, muestra al mandatario respondiendo con muecas, gestos y actitudes sarcásticas ante gritos de protesta mientras salía del centro educativo tras emitir su voto. La escena ocurrió en plena jornada electoral y fue interpretada por diversos sectores como un acto inapropiado para la investidura presidencial.
Claudia Dobles: llamado al respeto democrático
Una de las primeras figuras políticas en pronunciarse fue Claudia Dobles, candidata presidencial por el Partido Coalición Agenda Ciudadana, quien hizo un llamado directo al presidente para preservar el respeto durante el proceso electoral.
Dobles afirmó que Costa Rica merece una jornada cívica vivida como una “fiesta democrática respetuosa” y subrayó que ese compromiso debe iniciar desde las más altas autoridades del país. En sus declaraciones, recalcó que el comportamiento del presidente no contribuye a un clima de convivencia democrática ni al fortalecimiento institucional.
La candidata insistió en que la diversidad de opiniones es parte esencial de la democracia costarricense y que quienes ocupan cargos públicos deben actuar con responsabilidad, especialmente en un día tan sensible para el país.
Ariel Robles: crítica al estilo confrontativo
Por su parte, Ariel Robles, candidato presidencial por el Frente Amplio, también reaccionó públicamente al incidente. Robles fue más severo en su valoración y cuestionó la comprensión del presidente sobre los valores democráticos del país.
Según expresó, la democracia costarricense se sustenta en el respeto, la paz social y la tolerancia frente a las diferencias políticas, principios que —a su criterio— se ven debilitados cuando un presidente responde con burlas a la ciudadanía. Robles añadió que este tipo de actitudes fomentan la confrontación y distraen del verdadero objetivo de la jornada electoral: el ejercicio libre y pacífico del voto.
El aspirante del Frente Amplio aprovechó además para hacer un llamado a la población a no caer en provocaciones y a defender la democracia con civismo y tranquilidad.
Silencios y posturas implícitas
Hasta el cierre de esta nota, otros candidatos presidenciales no habían emitido pronunciamientos directos sobre el episodio. Desde el sector afín al oficialismo tampoco se registraron declaraciones públicas condenando o respaldando explícitamente la conducta del mandatario, aunque el estilo confrontativo del presidente ha sido defendido previamente como parte de su forma de ejercer liderazgo.
Analistas políticos señalan que este incidente se suma a una campaña marcada por la polarización y por un debate creciente sobre el tono del discurso político y el respeto a las normas democráticas.
Un episodio que trasciende lo anecdótico
Más allá del gesto puntual, el hecho ha reavivado la discusión sobre el rol del presidente en procesos electorales y la influencia de su comportamiento en el clima político nacional. Para sectores de la oposición, lo ocurrido en Curridabat simboliza una forma de ejercer el poder que normaliza la confrontación con la ciudadanía; para otros, refleja el desgaste del ambiente político actual.
Mientras el país espera los resultados oficiales del proceso electoral, el episodio deja abierta una reflexión sobre la importancia del ejemplo institucional y el respeto mutuo como pilares de la democracia costarricense.







