Hablar de salud mental importa

0
8
Ilustración de una cabeza y personas que trabajan en el bienestar mental

«No todo malestar es un trastorno, pero todo malestar merece respeto y escucha», plantea el Dr. Angel Espinoza Mora.

Por Alberto Cabezas Villalobos

Antes de preguntar «¿qué tiene?», podemos preguntar «¿qué le está pasando?». Ese cambio de pregunta resume el enfoque de la charla «Hablar de salud mental», presentada por el Dr. Angel Espinoza Mora, M.Psc, de la Universidad Fidélitas, que invita a comprender el malestar humano más allá del diagnóstico.

Salud mental es vida cotidiana

Según la exposición, que toma como base conceptual a la Organización Mundial de la Salud (2026), la salud mental no es solo la ausencia de enfermedad. Influye en cómo sentimos, pensamos, nos vinculamos y actuamos: reconocer emociones y necesidades, tomar decisiones, construir pertenencia y participar en el estudio, el trabajo y la comunidad.

No vivimos en dos categorías

El expositor propuso una mirada dimensional: entre estar «bien» o «mal» existe un recorrido. Describió el bienestar relativo, el malestar que merece atención y el malestar significativo, aclarando que se trata de un modelo orientativo y no de una herramienta para clasificar o diagnosticar personas.

Cuándo prestar más atenciónIlustración de una cabeza con flores y símbolos de bienestar mental

Las emociones incómodas no son, por sí mismas, trastornos: los nervios antes de una evaluación, el duelo tras una pérdida o el enojo en un conflicto son experiencias humanas. Lo que cambia la lectura es la intensidad, la duración y evolución, el impacto en el sueño, el estudio, el trabajo o los vínculos, y la seguridad. Si hay riesgo, sufrimiento intenso o una necesidad inmediata, no es necesario esperar dos semanas.

El contexto también importa

Detrás del malestar hay circunstancias: cargas académicas o laborales, rupturas y duelos, problemas económicos o de vivienda, agotamiento, y situaciones de discriminación, violencia o exclusión. Comprender el contexto, advirtió la charla, no excluye la atención clínica cuando corresponde.

Tres movimientos

La propuesta se organiza en tres verbos: reconocer los cambios emocionales, conductuales y relacionales; comprender escuchando experiencias, sin juicio ni etiquetas; y actuar con gestos de apoyo oportunos. El diagnóstico puede ser importante en la atención clínica, pero no es un requisito para brindar apoyo humano.

Fuentes: Presentación «Hablar de salud mental: comprender el malestar humano más allá del diagnóstico», Dr. Angel Espinoza Mora, Universidad Fidélitas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí