Las calles de Guadalupe de Cartago se transformaron en un escenario de fe, tradición y devoción durante este Viernes Santo, con la participación de cientos de fieles que acompañaron las procesiones en conmemoración de la Pasión de Jesucristo. Entre incienso, marchas solemnes y dramatizaciones, la comunidad vivió una de las jornadas más emblemáticas de la Semana Santa costarricense.
La Hermandad de Jesús Nazareno de Guadalupe encabezó las procesiones, recorriendo las principales vías del distrito con representaciones llenas de simbolismo y respeto. Vestuarios cuidadosamente elaborados dieron vida a escenas bíblicas, mientras los sayones cargaban la imagen de Jesús y vecinos personificaban personajes como Simón de Cirene, los ladrones y la Virgen María.
La participación de mujeres y niños destacó por su entusiasmo y compromiso, reflejando una mayor inclusión en las actividades religiosas. Los redoblantes y clarines, que ensayan durante meses, marcaron el ritmo de la procesión y acompañaron cada paso de los fieles.
El Calvario, ubicado frente al templo católico, simbolizó el Monte Gólgota, recordando la crucifixión de Jesús. Las familias completas recorrieron las calles en un acto de fe colectiva, reforzando la Semana Santa como un punto de encuentro cultural y espiritual para la comunidad cartaginesa.
La tradición continúa siendo un eje central de la identidad local, reafirmando la devoción y el compromiso de los habitantes de Guadalupe con la preservación de sus raíces religiosas.







