La presidenta mexicana de Claudia Sheinbaum Pardo expresó su preocupación y condena tras la muerte de un migrante mexicano de 19 años mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos en el estado de Florida.
El hecho, ocurrido en territorio de Estados Unidos, ha generado una fuerte reacción diplomática por parte del gobierno de México, que exige una investigación exhaustiva y transparencia sobre las condiciones en las que se produjo el fallecimiento del joven, identificado como Royer Pérez Jiménez.
Durante una conferencia oficial, Sheinbaum calificó el caso como “muy lamentable” y confirmó que su administración ya está gestionando una nota diplomática dirigida a las autoridades estadounidenses. Aunque informes preliminares indican que el joven habría fallecido por suicidio, la mandataria subrayó la necesidad de una “investigación profunda” que esclarezca lo ocurrido.
El caso se suma a una preocupante tendencia: al menos 13 ciudadanos mexicanos han muerto bajo custodia del ICE en los últimos años, en contextos que incluyen presuntos suicidios, falta de atención médica y condiciones inadecuadas de detención. Estas situaciones han sido reiteradamente denunciadas por organismos de derechos humanos y por el propio gobierno mexicano.
La administración de Sheinbaum también informó que, a través de la cancillería, se evalúan diversas medidas diplomáticas y legales para responder al caso, así como brindar apoyo integral a la familia del joven fallecido.
Este nuevo episodio reaviva el debate internacional sobre las políticas migratorias de Estados Unidos, especialmente en lo relativo al trato a personas migrantes detenidas. Diversas organizaciones han cuestionado el funcionamiento del sistema de detención migratoria, señalando posibles violaciones a los derechos humanos.
En paralelo, se han documentado más de 13 mil migrantes mexicanos detenidos en centros del ICE, lo que evidencia la magnitud del fenómeno migratorio y las tensiones estructurales entre ambos países.
La exigencia de México apunta no solo a esclarecer este caso particular, sino también a garantizar condiciones dignas y seguras para las personas migrantes, en un contexto donde la migración sigue siendo una de las principales problemáticas sociales y políticas del continente.







