En los últimos días, la palabra therian se ha convertido en un tema recurrente en redes sociales y medios de comunicación costarricenses, generando reacciones que van desde la curiosidad hasta preocupaciones sobre convivencia y práctica profesional.
Pero, ¿qué significa realmente este término y qué alcance tiene este fenómeno en Costa Rica?
¿Qué es un “therian”?
El término proviene de therianthropy (del griego therion, “animal” y anthropos, “humano”) y alude, en su uso contemporáneo, a personas que sienten una identificación interna profunda con un animal no humano. Esa conexión puede ser emocional, psicológica o espiritual, sin implicar una transformación física real.
Quienes se reconocen como therians aseguran que su identidad subjetiva está vinculada con rasgos o aspectos simbólicos del animal con el que se sienten afines —por ejemplo lobos, gatos, aves u otras especies— y a veces lo expresan a través de comportamientos, accesorios o videos en redes sociales.
Es importante distinguir este fenómeno de otras subculturas como los furries, que se enfocan en la estética antropomórfica y la expresión artística, sin necesariamente implicar una identificación interna con el animal.
¿Qué está ocurriendo en Costa Rica?
En Costa Rica, el debate sobre therians ha llegado a distintos espacios públicos y profesionales:
1. Reacciones de comercios y comunidades
Una tienda de productos para mascotas publicó en redes sociales que no permitirá el ingreso de personas identificadas como therians a sus establecimientos, citando preocupaciones de seguridad relacionadas con el uso de accesorios como máscaras o comportamientos inusuales.
Esta decisión generó comentarios de apoyo en algunos sectores del público, pero también abrió una discusión sobre estigmatización y desconocimiento del fenómeno.
2. Posición del Colegio de Médicos Veterinarios
La entidad profesional que agrupa a los médicos veterinarios de Costa Rica emitió una postura clara y técnica al respecto:
La medicina veterinaria está diseñada y legalmente autorizada solo para atender a animales no humanos.
Brindar atención médica veterinaria a humanos —aunque se identifiquen como animales— es una práctica ilegal y antiética.
El Colegio advirtió que involucrarse en diagnósticos, tratamientos o exámenes a humanos puede conllevar sanciones legales y disciplinarias para los profesionales.
Además, la entidad señaló que permitir el acceso con mascarillas u objetos que oculten la identidad facial en clínicas puede representar un riesgo de seguridad, tanto para el personal como para los demás presentes.
Este enfoque no busca negar la experiencia personal de nadie, sino proteger la integridad de los pacientes (animales) y mantener la ética profesional.
Un fenómeno global con interpretaciones variadas
Aunque últimamente ha llamado la atención en Costa Rica, el fenómeno de identificación therian tiene presencia en distintas partes del mundo, especialmente en comunidades online desde la década de 1990. Foros y grupos digitales permitieron que personas con experiencias similares se conectaran y compartieran sus vivencias.
Distintos enfoques —psicológicos, culturales y sociales— han tratado de comprender este fenómeno:
Para algunos, therianthropy puede reflejar una forma simbólica de explorar identidad o sentido de pertenencia.
Para otros, los comportamientos observables en redes (como caminar en cuatro patas o usar accesorios) pueden ser vistos como expresiones dentro de una subcultura digital que combina identidad personal con performatividad social.
Es fundamental recalcar que, desde un punto de vista científico, no hay evidencia de una transformación biológica o física de humanos en animales, y que tales identidades se enmarcan más bien en experiencias subjetivas y psicoculturales.
Mirada profesional y social
Es indispensable abordar este tema con respeto y rigor:
Respetar la dignidad humana de todas las personas, independientemente de su identidad o expresión.
Evitar estigmatizaciones que puedan herir o excluir a comunidades o individuos.
Diferenciar entre atención profesional legítima y prácticas que podrían poner en riesgo la salud o violar normas éticas.
Informar con claridad y sin sensacionalismo, reconociendo que el fenómeno tiene capas culturales, sociales, psicológicas y mediáticas.
El fenómeno therian plantea preguntas más amplias sobre cómo las identidades y las expresiones personales encuentran espacios en la era digital, cómo las instituciones y la sociedad responden ante fenómenos emergentes que desafían categorías tradicionales de identidad y pertenencia.








