Con el 48,3% de los votos, Laura Fernández Delgado, del Partido Soberano del Pueblo, ganó las elecciones presidenciales de Costa Rica 2026 y se convirtió en la nueva mandataria de un país de cinco millones de habitantes que atraviesa una profunda crisis de seguridad, marcada por el aumento de la delincuencia y el narcotráfico.
Fernández asumirá la Presidencia el próximo 8 de mayo, en un contexto de alta expectativa política y social, tras una campaña centrada en la continuidad del proyecto impulsado por el actual presidente Rodrigo Chaves, con quien mantiene una relación política cercana.
Una figura cercana al chavismo
Según distintos medios costarricenses, Laura Fernández es considerada una de las figuras más cercanas al presidente saliente. Fue jefa de gabinete, así como ministra de Planificación Nacional y ministra de la Presidencia durante su administración. Para competir en las elecciones, renunció a sus cargos y se presentó como la heredera política del chavismo.
Chaves, un mandatario de perfil conservador, ha marcado su gestión por una política de mano dura en seguridad, inspirada parcialmente en el modelo del presidente salvadoreño Nayib Bukele, incluyendo la construcción de una prisión de alta seguridad similar al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
En su discurso tras la victoria electoral, Fernández afirmó: “El cambio será profundo e irreversible”, subrayando su compromiso con la continuidad del rumbo político actual.
Resultados de las elecciones presidenciales 2026
Con el 93,79% de las mesas escrutadas, los resultados oficiales fueron los siguientes:
Laura Fernández Delgado: 48,3% (1.156.735 votos)
Álvaro R. Ramos Chaves: 33,4% (799.875 votos)
Claudia V. Dobles Camargo: 4,9% (116.288 votos)
La diferencia consolidó una victoria clara en primera ronda, en un escenario de fragmentación electoral.
Perfil personal y formación académica
Laura Fernández Delgado tiene 39 años, es licenciada en Ciencias Políticas por la Universidad de Costa Rica y nació en la provincia de Puntarenas. Está casada y es madre de una hija.
En entrevistas concedidas durante la campaña, buscó proyectar una imagen cercana y cotidiana: “Soy como cualquier
otra mamá de Costa Rica. Llego a la casa, juego con Fernanda, me quito la ropa de trabajo y me pongo ropa cómoda. Soy una mujer trabajadora, como miles de mujeres costarricenses”, expresó.
Su nivel de aprobación creció conforme avanzaba la campaña, posicionándose rápidamente entre las candidaturas con mayores probabilidades de triunfo.
Seguridad y narcotráfico, ejes de su gobierno
La propuesta política de Fernández se centra en seguridad ciudadana, combate al narcotráfico, crecimiento económico y libertad económica. Según datos oficiales, la tasa de homicidios en Costa Rica aumentó un 50% en los últimos seis años, un factor determinante en la agenda electoral.
En ese contexto, la presidenta electa ha manifestado su intención de finalizar y poner en funcionamiento la nueva cárcel de alta seguridad iniciada durante el gobierno de Chaves, así como evaluar la declaratoria de estados de emergencia en las zonas más afectadas por el crimen organizado.
Fernández no ha descartado medidas extraordinarias para recuperar el control territorial, lo que anticipa un gobierno con un enfoque firme en materia de orden público y seguridad.








