La Unión Nacional de Empleados de la Caja y la Seguridad Social (UNDECA) convocó a un paro nacional hoy martes 1 de julio a partir de las 8:00 a.m., en todas las dependencias de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). La protesta surge como respuesta a lo que consideran un grave deterioro en los servicios institucionales, producto de la implementación del nuevo sistema informático ERP-SAP.
Según la organización sindical, el sistema ha generado múltiples fallos operativos en áreas críticas como farmacias, lavanderías, centros de esterilización, pagos a proveedores e incluso la tramitación de incapacidades. Aseguran que la tecnología implementada ha colapsado procesos esenciales, provocando desabastecimientos, demoras y una afectación directa a la atención de los pacientes.
“Lo que está en juego no es solamente la estabilidad laboral de miles de personas trabajadoras, sino la seguridad y el derecho a la salud de toda la población usuaria de los servicios de la Caja”, advirtió Luis Chavarría, Secretario General de UNDECA. “No se puede permitir que una plataforma tecnológica deficiente, impuesta sin una transición responsable, ponga en riesgo vidas humanas”.
La preocupación no es nueva. Informes internos de auditoría han señalado reiteradamente las limitaciones del sistema ERP-SAP desde su implementación. Sin embargo, denuncian que la alta gerencia ha insistido en su uso sin garantizar la infraestructura ni la capacitación adecuadas, ignorando los llamados de alerta de las y los trabajadores.
Este lunes, la propia CCSS reconoció un contratiempo con el pago a la empresa proveedora del gas LP, insumo vital para hospitales y clínicas, aunque indicó que se estaban haciendo las gestiones para no interrumpir el suministro. Este tipo de incidentes, argumenta UNDECA, demuestra que los riesgos no son hipotéticos, sino reales y crecientes.
A pesar de la magnitud del conflicto, al cierre de esta nota la CCSS no había emitido una posición oficial sobre el llamado a paro.
Desde diferentes sectores se ha hecho un llamado al diálogo urgente, que permita encontrar soluciones estructurales sin poner en riesgo la prestación de los servicios ni los derechos laborales. Por el momento, las afectaciones en la atención médica y administrativa serán determinadas conforme se desarrolle la jornada de huelga.







