Según el comunicado oficial, organizaciones de la sociedad civil han informado sobre diversos incidentes de violencia que han tenido lugar en la región, destacando situaciones que han vulnerado los derechos de los migrantes y visitantes.
En algunos casos, los migrantes han sido víctimas de actos delictivos y agresiones mientras intentaban transitar por esta área.
La advertencia de Guatemala sigue a varios episodios violentos que han tenido lugar en Chiapas, uno de los estados más afectados por la actividad de grupos criminales.
En octubre, un incidente involucró al Ejército mexicano, resultando en la muerte de seis migrantes, lo que ha aumentado la preocupación por la seguridad en la región.
Para mitigar los riesgos, el gobierno guatemalteco ha desplegado personal militar en la frontera, reforzando la seguridad con la adición de 400 soldados a los 1,600 y a presentes. Esta medida se adoptó tras la creciente violencia en el estado de Chiapas, que incluso llevó a 143 mexicanos a cruzar a Guatemala en busca de seguridad el pasado mes de septiembre.
Las autoridades de ambos países continúan trabajando para garantizar la seguridad de las personas que transitan por la zona, mientras enfrentan el desafío de frenar la creciente violencia en esta parte del continente.
El gobierno de Guatemala insta a sus ciudadanos a evitar áreas de alto riesgo y a mantenerse informados sobre las condiciones de seguridad antes de intentar cruzar la frontera.