El Pontífice Recuerda a sus Seguidores que «La Homosexualidad no es un Delito»
En un acto de apertura y compasión, el Papa Francisco compartió un almuerzo con un grupo de mujeres transgénero en el Vaticano, reafirmando su mensaje de inclusión y respeto hacia la diversidad. Esta reunión sigue a las declaraciones del Papa en noviembre pasado, donde afirmó que las personas transgénero pueden recibir el sacramento del bautismo y actuar como padrinos o testigos de matrimonio en igualdad de condiciones que cualquier otro adulto.
El encuentro tuvo lugar como parte de un almuerzo anual, en el que el Papa no solo buscó celebrar la diversidad, sino también conmemorar la Jornada Mundial de los Pobres de la Iglesia Católica al unir a las mujeres trans con 1,000 invitados pobres y sin hogar.
El menú, diseñado para deleitar los paladares, incluyó canelones rellenos de espinacas y ricotta, albóndigas en salsa de tomate y albahaca, servidas con puré de coliflor. Como colofón, todos disfrutaron de un postre indulgente compuesto por tiramisú y petit fours.
El gesto del Papa de invitar a estas mujeres trans no solo buscaba compartir una comida, sino también brindar consuelo y apoyo. Claudia Vittoria Salas, una de las invitadas, tuvo el honor de sentarse a la mesa con el propio Papa. Anteriormente trabajadora sexual, Salas, quien es madrina de tres sobrinos en Argentina, compartió su experiencia al respecto.
«Ser padrino es una gran responsabilidad; es ocupar el lugar de la madre o el padre. No es un juego. Hay que elegir a las personas adecuadas que serán responsables y capaces cuando los padres no estén para enviar a los niños a la escuela y darles comida y ropa», expresó Salas a la Associated Press.
Estas mujeres trans, con quienes el Papa estableció relaciones durante la pandemia cuando buscaron ayuda a la Iglesia de Inglaterra, fueron recibidas en el Vaticano no solo como personas, sino como individuos con historias y dignidad propias.
El Papa Francisco aprovechó la ocasión para recordar a sus seguidores que la homosexualidad no es un delito, reiterando su compromiso con la aceptación y el respeto hacia todas las personas, independientemente de su identidad de género u orientación sexual.
Este gesto del Papa destaca la importancia de la inclusión y el entendimiento mutuo en la sociedad, recordando a todos que la compasión y la empatía son fundamentales para construir un mundo más justo y tolerante.







