El Consejo de Salud Ocupacional ha emitido declaraciones alarmantes en relación con la proporción significativa de la fuerza laboral de Costa Rica empleada en trabajos de bajo valor agregado.
Según datos aproximados provenientes de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) correspondientes al segundo trimestre de 2023, más del 22,6% de la población ocupada en el país se dedica a ocupaciones elementales o no calificadas, lo que representa a más de 479 mil personas.
Estas cifras ponen de manifiesto una realidad preocupante en el mercado laboral costarricense.
Además, los datos revelan que una proporción significativa de la fuerza laboral, específicamente el 56,5% de aquellos empleados en ocupaciones de calificación media, tienen un nivel educativo bajo, con una educación que no supera la secundaria incompleta. Esto sugiere una posible falta de acceso a empleos de mayor calidad y productividad para este grupo, que equivale al 30,8% de la población ocupada en el país.
Estos hallazgos plantean desafíos significativos para la economía y el desarrollo del país. La presencia de una alta proporción de trabajadores en ocupaciones de bajo valor agregado podría impactar negativamente en la productividad general y la competitividad de Costa Rica en el mercado global.
La calidad del empleo no solo se refleja en el número de puestos de trabajo creados, sino también en la naturaleza de esos trabajos, su contribución al desarrollo económico y social, así como en las condiciones laborales que ofrecen. Los trabajos de bajo valor agregado no solo limitan el crecimiento económico del país, sino que también pueden influir en la salud, el bienestar de los trabajadores, lo que subraya la importancia de la intervención gubernamental y empresarial para mejorar estas condiciones.
El Consejo de Salud Ocupacional enfatiza la urgencia de implementar políticas que fomenten la creación de empleos de mayor valor agregado, así como programas de capacitación y educación que once el nivel de calificación de la fuerza laboral.
Estas medidas son fundamentales para impulsar el desarrollo sostenible del país, para garantizar un futuro próspero y equitativo para todos los costarricenses.
La necesidad de reorientar el enfoque hacia la generación de empleos de mayor calidad y productividad se vuelve imperativa, no solo para el crecimiento económico, sino también para el bienestar general de la sociedad. Es crucial que se tomen acciones concertadas y estratégicas por parte de los diferentes actores, incluyendo el gobierno, las empresas, la sociedad en su conjunto, para revertir esta tendencia preocupante, fomentar un entorno laboral más inclusivo y próspero.







