La exposición temporal “naturÁnima”, de las artistas Ariane Garnier y Carma Casulá, es un proyecto de investigación y creación artística interdisciplinaria que muestra las particularidades de la zona azul de la península de Nicoya, su paisaje y su gente, entre la que sobresalen varias de las personas más longevas del país y del planeta, que superan los cien años de edad.
La muestra, que estará disponible hasta el 29 de enero de 2023, es resultado de las relaciones de amistad de las artistas y el interés común en los temas sobre el ambiente y las personas, que despertó en ambas la curiosidad por entender los motivos de una zona azul en Costa Rica.
Durante el recorrido por la exposición, el visitante es recibido por la obra Constelacciones, de Carma Casulá, que muestra visualmente los recorridos hechos por las artistas en la zona azul de Nicoya.
En el salón a la derecha, Ariane Garnier presenta seis obras: Paisaje interior; fotografías sublimadas sobre tela chifón e intervenidas con bordados de trozos de la misma tela, que representa los estados de ánimo de las personas. Somos; instalación integrada por 30 piezas de barro y semillas recolectadas, unidas con hilo de alpaca. La acompaña sonidos del mercado en Santa Cruz. Estancia; representa el no tiempo, el vivir el momento presente y el disfrute de los sentidos.
Son dos mecedoras fabricadas en Hojancha que descansan sobre piedras blancas, en alusión a las casas guanacastecas. Colmena; transferencia de fotografías intervenidas con pintura y fragmentos de panal de abejas. Busca simbolizar las experiencias vividas. Frágil; instalación de 12 fotografías impresas sobre acrílico con detalles del paisaje y de semillas provenientes de la zona azul en Costa Rica. Tejido en tensión; instalación de esferas de cedazo de gallinero y cable de alta tensión; en su interior contienen semillas y basura recogida en la zona. Es una reflexión de la contaminación que llega al mar desde San José.
En el salón, al lado izquierdo, la artista Carma Casulá presenta cinco obras: Una por una; sintentiza la relación de la biomasa y la deforestación en Costa Rica, la tala de una hectárea de bosque por cada cabeza de res para explotación ganadera. Paisaje continúo; busca crear un corredor biológico a través de la fotografía, al mostrar potreros, bosques secundarios, parte de selva gracias a la regeneración y las playas. Presencias; una cartografía sonora, “un bosque” de rollos de papel que representa a las personas, con relatos de los nicoyanos sobre el bosque y su entorno. Galería familiar; una serie de fotografías de espacios internos de las casas, el entorno y los retratos de los protagonistas de la muestra. Comer bosque; representación de las caminatas y conversaciones de la artista con los nicoyanos en el bosque, para conocer sobre los productos que ahí encuentran, como plantas medicinales y comida.
Visite le Museo Nacional de Costa Rica de martes a sábado, de 8:30 a.m. a 4:30 p.m.; domingos, de 9 a.m. a 4:30 p.m. La entrada tiene un costo de ¢2.500 colones; entrada gratuita para nacionales menores de 12 años, estudiantes y docentes, adultos mayores. El domingo gratis para los nacionales y residentes al presentar identificación.







