
El Frente Amplio considera de no recibo las amenazas de los grandes autobuseros de cierre de líneas en enero por la no aprobación del proyecto para extender la vida útil de las unidades y recuerda que desde 2006 existe la normativa que les obliga a renovar la flotilla.
“La fracción del Frente Amplio recuerda que el pasado 13 de diciembre presentamos un proyecto de ley para usar parte del fondo de avales para apoya a las pequeñas autobuseras, en la búsqueda de reconvertir la flotilla nacional en una más amigable con el ambiente. Además, nuestra Fracción presentó el proyecto de ley PARA FOMENTAR LA TRANSICIÓN VERDE DE LAS UNIDADES DE AUTOBÚS Y ACTIVAR EL FONDO DE AVALES, expediente 23.507”, expresó diputada Sofía Guillén.
“El proyecto 22.530, “LEY PARA LA PROTECCIÓN DEL SECTOR AUTOBUSERO NACIONAL ANTE LA CRISIS SANITARIA, SOCIAL Y ECONÓMICA PROVOCADA POR EL COVID-19” del exdiputado Erwen Masis del PUSC, fue presentado con la excusa de que el sector autobusero costarricense no puede realizar el cambio de flotilla correspondiente al vencimiento de la antigüedad permitida legalmente debido a la pandemia. Ante este debate surge la siguiente duda: en vez de habilitar más años de circulación a unidades de buses, aumentando el riesgo de los usuarios, ¿Por qué no reactivar el Fondo de Avales y canalizarlo –en parte- hacia pequeñas empresas autobuseras con el fin de que migren hacia una flotilla verde e inclusiva?”, puntualizó.
Agregó la congresista “el proyecto que presentó el Frente Amplio propone que se canalice una parte del fondo de avales hacia micro y pequeñas empresas del sector autobús que tengan que cambiar de flotilla y efectivamente tengan problemas con la pandemia. Además, hace unas modificaciones para que se priorice a flotillas verdes sobre otro tipo de flotillas y para que las empresas que quieran renovar la concesión deban tener al día el cumplimiento de las normativas”.






