“Mi posición desde que empezó la pandemia ha sido la misma, yo nunca he estado en contra de la vacunación, he estado en contra de la obligatoriedad, no podemos partir del hecho de que existe ausencia de capacidad en lo que ha sido el manejo de los contratos de las farmacéuticas, porque si ha habido capacidad”, expresó la exdiputada Shirley Díaz, Licenciada en Ciencias Políticas y Administración de Empresas.
“No se justifica que esto se manejé como secreto de estado, porque está en discusión y en riesgo la salud pública, pero lo más importante en este caso es el consentimiento informado que definitivamente queda en deuda inmensa con las personas que van usando el servicio del inoculó y que reciben un mandato obligatorio cuando no están teniendo estas personas claridad de los efectos adversos que pueden tener la vacunación y en caso de los niños vemos que se agudiza la situación cuando observamos que incluso se pone en riesgo la patria potestad de los padres y se ha inoculado niños a la fuerza”, precisó la ex Asesora Parlamentaria a partir del año 1994, miembro de la Comisión Interamericana de la Mujer (CIM), capítulo Costa Rica ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
“Yo creo que en su momento la apertura de la campaña nacional de vacunación, facilito la apertura de la economía, sin embargo, nunca debió ser obligatoria. La vacunación siempre debe ser opcional en el caso del COVID 19, porque no es una vacuna que cumpla con los requerimientos que conocemos todos y por supuesto nos den la certeza de que podemos tener claridad de los efectos secundarios y ante la ausencia de claridad, lo menos es que las personas cuenten con un consentimiento informado antes de ponerse el inoculo que no se les ha dado”, agregó esta ex representante de Costa Rica en el seno de la Comisión Interamericana de las Mujeres en Washington.
Con Díaz consultora ex externa del IMAS en coordinación con el INAMU, en el diseño de la Unidad de Equidad de Género y Encargada de la Elaboración de la Política Nacional para la Prevención y Tratamiento Integral del Cáncer Cérvico/Uterino y de Mama. Además quien participó en la elaboración de la Ley de Protección a la Madre Soltera Adolescente y la Ley que cambió el Contenido de los Delitos Sexuales, de Violación, Estupro y Abusos Deshonestos. Conversó nuestro medio.
¿Cuál es su posición sobre la vacuna en contra del CORONAVIRUS?
Yo no estoy en contra de la vacunación pero la misma no puede ser obligatoria y en mi caso no puedo estar de acuerdo que se inoculen los niños de forma obligatoria sin consentimiento de sus padres.
Ya que no hay claridad, porque no habido transparencia, porque los contratos se han manejado con gran opacidad, tampoco hay claridad en ¿Cuáles son las clausulas de esos contratos?, porque no existe el consentimiento informado que deben involucrar los posibles efectos secundarios de la vacunación.
Ante esta situación me parece que nosotros como costarricenses, debemos enarbolar la bandera de la libertad, por supuesto defender las garantías fundamentales y la patria potestad en el caso de los niños costarricenses.
¿Mundialmente es válida su posición?
Ha habido una gran reacción a nivel internacional, en contra de la vacunación obligatoria en algunos países y solo Costa Rica está obligando a vacunar niños en contra de sus padres.
Entonces, a mí me parece que por alguna razón el resto de los países no está haciendo obligatoria la vacunación en menores de edad y mucho menos desde los 6 meses como pretende el Ministerio de Salud de Costa Rica.
¿Cómo contrarrestar esta obligatoriedad de la vacuna?
Yo pienso que sería importante que hayan manifestaciones de las organizaciones civiles y por supuesto que sí hay consenso en la posición de ir en contra de la vacunación pues considero que se pueden ir a los grupos que están en este momento llevando esfuerzos legales en el contencioso administrativo, con recursos de amparo y una serie de iniciativas de ley que por supuesto lo que están pretendiendo es que primero tener esa certeza, que se tenga claridad del manejo de los contratos y por otro lado, que se suspenda la obligatoriedad porque no podemos definitivamente mantenernos al margen si estamos con esa conciencia clara.
A mí me preocupa mucho el efecto secundario de la vacunación en menores y por supuesto en los adultos también, pero en menores todavía es más grave, porque es la generación de relevo.
Imagínese desde un punto emocional para un país tener ese manejo de sus niños, con tranquilidad, con paz, en cambio en las políticas de manejo de la patria potestad y darle esa potestad al estado no le conviene a Costa Rica y ha si lo hay hecho en otros países, eso ha tenido una consecuencia bastante dolorosa, en todos los países y en todos los niveles de edad y en todos los enfoques educativos.
Pero en el caso de Costa Rica nosotros no podemos quedarnos con los ojos cerrados ante esta realidad y permitir que se pongan en entredicho derechos fundamentales, como lo es el derecho al trabajo por ejemplo, que podría convertirse este tema de la vacunación sin la certeza de lo que es realmente de lo que está pasando con la población misma que efectos va a tener el ser humano que venga a restringir otros derechos fundamentales donde ha habido en nivel internacional un cuestionamiento tan serio y tan contundente.
Recientemente en el Parlamento Europeo se dio esa crítica a una de las funcionarias de una de las empresas que fabrican estos medicamentos dado que no ha habido pruebas por ejemplo entonces, son eventos sumamente graves.
En otras palabras, Usted no puede obligar a una persona a ponerse un inoculó sin pruebas, en el caso de la vacunación aprobada por la FDA por un mecanismo para prevención del virus en caso de emergencia y que pretenden que eso sea algo obligatorio me parece que ha sido muy irresponsable el gobierno de Carlos Alvarado al propiciar este experimento en Costa Rica y por supuesto este gobierno de Rodrigo Chaves no se está quedando atrás.







