Gerardo Sánchez M/Sánchez Montalván
En Nicaragua los presos políticos, comunes y los ciudadanos recien detenidos permanecen en Estado de vulnerabilidad, condenados en procesos jurídicos plagados de inconsistecia. Los privados de libertad son invisibilizados por algunos actores que dicen condenar al gobierno por la forma de aplicar justicia.
El Centro Cristiano de Derechos Humanos (C.C.D.H.)considerando razones juridicas, cristianas y humanitarias pide la libertad para todos los presos politicos en Nicaragua. EL organismo con 21 años de experiencia en materia de Derechos Humanos, ha hecho la solicitud por medio de cartas dirigidas a Daniel Ortega en su calidad de gobernante, para que «en principio de humanidad, actúe en beneficio de las personas detenidas por motivos de conciencia.»
El presidente de CCDH el jurisconsulto Norman Marenco López cuestionó la manera de «hacer justicia» en el país, cuando uno de los presos político tuvo que enfrentar el martes pasado (23) a 17 testigos policias más los peritos de ese aparato uniformado. «Es decir, son juez y parte.»
«Estamos claros que por directriz, ya esta condenado. Estos delitos son ordenados, son prefabricados. Como es posible que hombres probos usan un machote de manos del fiscal general a caso no piensan, no valoran que son montados. Esto es triste para las víctimas de la injusticia en Nicaragua.»
Y agregó «Yo como abogado me pregunto, los jueces y la presidenta de la Corte Suprema de Justicia no se dan cuenta que el debido proceso ha sido volado a la cesta de la basura.»
El especialista jurídico en materia de Derechos Humanos reclamó «en Nicaragua no sirve de nada personarse ante un juez que conoce la Ley pero que no aplica la Ley.»
La CCDH ha presentado la situación de Derechos Humanos en Nicaragua en distintos foros internacionales, entre ellos, la OEA, Alianza Latina y al Secretario del Departamento de Estado de Estados Unidos Make Pompeo.
Norman Marenco López además de destacarse como profesional del Derecho, es presidente de CCDH, es pastor evangélico desde hace más de dos décadas y directivo nacional de Alianza Evangélica de Nicaragua.
En su calidad de pastor evangélico dijo «la Ley (Constitución), la Ley Universal (Derechos Humanos)y la palabra de Dios no hacen excepción de persona, ellas nos cobijan a moros y cristianos por igual. Pero, actualmente en Nicaragua los Derechos Humanos son inexistentes porque de manera contundente están en manos de un sistema de partido. Es triste pero es la realidad.»







