El reto de las adopciones de niños en Costa Rica

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Alberto Cabezas /Foto-Medios

“El difícil y largo proceso de adopción, que lleva a largas permanencias en los albergues, se suma el hecho de que las personas que quieren adoptar, buscan niños y niñas, menores de 5 años, que no posean enfermedades crónicas, discapacidad o también les interesa los antecedentes biológicos de los progenitores y contextos, lo cual dificulta la salida de las personas menores de edad” manifestó Edder Araya Promotor de Derechos de la niñez de la Organización World Visión Costa Rica.

Con Araya conversó el Periódico Informativo.

Entrevista

¿siguen siendo noticia en Costa Rica los albergues de niños en Costa Rica?

Realmente no es recurrente el debate sobre los albergues, salvo ocasiones que sucedan situaciones que los ponen en el centro de la atención.

Esto se puede deber a varios factores, entre ellos, el aumento de ingresos de NNA a los albergues, productos de abandonos o maltratos dentro de sus núcleos familiares, negligencia por faltas parentales, violencia intrafamiliar, situaciones delictivas, en general, el aumento de las problemáticas sociales que se refleja en los hogares y que llega a poner la vida en riesgo de las personas menores de edad.

Si bien los albergues son transitorios, con la idea de que los niños y niñas puedan estar el menor tiempo, lo cierto, es que en ocasiones no es posible devolverlo a sus familias, no son aceptados por otras personas de su familia, como tíos, tías, abuelos/abuelas, y no se logran espacios como hogares alternos, por lo que terminan quedando mucho tiempo o todo lo que resta de su edad hasta los 18 años en los albergues.

Este incremento de ingresos a los albergues, genera hacinamientos y se pueden dar situaciones de violencia interna entre pares, en ocasiones, llegan a estos espacios con problemáticas conductuales muy complejas, severas, en ocasiones de índole psiquiátrico, por lo que la capacidad del sistema es presionada entre el espacio y la adecuada distribución de las personas menores de edad, para mitigar cualquier situación de riesgo entre la población del albergue.

En otras ocasiones, pueden existir algún hecho específico dentro del sitio, que lleva a un mal manejo de parte de las personas a cargo de los albergues, como llamadas de atención verbales inapropiadas o negligencia, la complejidad del entorno, necesita de formación constante, maneja de emociones y una revisión contante de las autoridades para prevenir cualquier situación de este tipo.

Los albergues son abiertos, incluye recreación, educación, salud, voluntariado, nutrición y existen tías/tíos que se encarguen de los niñas y niños.

Es necesarios para el desarrollo integral de la persona menor de edad, otras opciones de cuido alternas a los albergues, como las familias de acogida, hogares solidarios, que permiten un espacio más apropiado y de protección familiar.

Estos espacios manejados por familias, crean un entorno más propicio para el crecimiento o estadía del niño y la niña temporal, estos espacios, en muchas ocasiones, permiten una espera más acogedora, mientras se espera una reubicación familiar o la adopción.

 

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